Pipo El Sordo 16 Junio 2018

Pipo El Sordo 16 Junio 2018

Ricardo Urquidi

Pipo El Sordo entra a una de las tantas cantinas que hay en la Jesús García, todavía le faltan algunos ejemplares para terminar su dotación diaria, las mesas del local están sucias y despintadas, el baño tiene una puerta antigua de bandera en donde no se sabe cuál es el lado para entrar y cual el de salida, a la hora de los efectos del alcohol es lo de menos, hay pocos que saben la diferencia, le llama la atención una mesa del fondo en donde está un grupo siendo evidente que a solo uno le toman atención, por curioso Pipo se acerca esperando vender El Sol.

“Carlos Salinas de Gortari es el arquitecto de lo que hoy sufrimos, en su sexenio se implementó lo que los economistas llaman el Neoliberalismo económico, que según los que saben se ejecutó como un plan emergente para salir de las crisis que provocaron Echeverría y López Por Pillo, perdón López Portillo”, los ahí presentes sueltan la carcajada que celebra también Pipo, “Para salir adelante al país se le dieron todas las facilidades a los empresarios y prestanombres de políticos para adquirir a las empresas que pertenecían al estado, se les disminuyeron los impuestos a las grandes empresas para que pudieran crecer de tal manera que en vez de pagar excesivos impuestos estos se reinvirtieran y se crearan empleos para que el país volviera a crecer…”, todos los presentes incluyendo a Pipo están atentos a la explicación casi académica de Trifilio, un vendedor de biblias que en las tardes se desahogaba dando discursos en las cantinas ante la poca cultura de sus compañeros de parranda.

“En teoría explicaban los neoliberalistas, cuando el empresario volviera a recobrar su pujanza económica, poco a poco el empleado, la gente con menos ingresos económicos, iba a tener una mejor calidad de vida, era como si tuviéramos un vaso vacío, poco a poco se iba a llenar y ya lleno se desparramaría hasta abajo llegando el agua, los beneficios a los más necesitados, Así vivimos la década de los 90’s, principios de este siglo, al paso del tiempo las políticas funcionaron, por primera vez en la historia de la economía mundial México tuvo multimillonarios, nos vieron como un país donde se podía invertir… pero ahí viene el pero… el agua no llegaba hasta abajo, esos empresarios que durante más de dos décadas se han beneficiado detuvieron el agua que no se desparramara, en vez de invertir en México se llevaron los beneficios del neoliberalismo a otros países, la pobreza en México aumento, las diferencias sociales crecieron, los políticos junto con los empresarios al ver la apatía del pueblo mexicano, formaron un bloque que en primer lugar, ya en la bonanza son mínimos los impuestos que pagan, los políticos cayeron en los excesos con sueldos dignos de un jeque árabe, con una voracidad nunca antes vista y Juan Pueblo ve un país convertido en un ring donde políticos, partidos y empresarios que están en el poder y otros que ven que pueden ser los siguientes, están peleando por la corona de la corrupción e impunidad”, los ojos de los que llenan la mesa están absortos en la figura de Trifilio.

“Detrás de la contienda electoral no hay más que una lucha por el poder político y económico, unos que quieren mantener sus privilegios, sus contratos, las multimillonarias licitaciones, los privilegios de pagar el mínimo de impuestos y otros que quieren tumbar a los presentes, unos argumentan que vamos al socialismo y los otros ofrecen austeridad, cobrar impuestos, abatir el rezago social, acá abajo del vaso, sedientos nos enojamos, nos sacamos la lengua perdiendo hasta la amistad, la familia y allá arriba hay acuerdos repartiéndose el país a sus anchas”, Trifilio sabe de su capacidad de elocuencia, lo ve en la atención que capta de los demás, no es la primera vez que expone una problemática social, al ver el resultado de su discurso en su interior se vanagloria.

Pipo al ver que la mayoría esta ebria y que en ese estado nadie va a leer, a lo mucho oír música y pagarle las cervezas a Trifilio en pago a su explicación, no hace más que retirarse y buscar nuevos horizontes.

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