El Tri y el proceso que se frustró con miras a ganar el Mundial de Rusia

Con motivo de la victoria del Tri sobre Alemania, Raúl “El Potro” Gutiérrez, entrenador campeón del mundo Sub-17 en 2011, habla en entrevista sobre el desaparecido proceso que la Federación Mexicana de Futbol diseñó para dotar a la Selección Mexicana de jugadores como el Chucky Lozano (autor del gol ante los germanos) y Carlos Salcedo y pelear por la Copa del Mundo que ahora se juega en Rusia.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- En julio de 2011, México se coronó campeón Mundial Sub-17 por segunda ocasión. El equipo dirigido por Raúl Gutiérrez, “El Potro”, superó 2-0 a Uruguay, después de eliminar en semifinales a Alemania en uno de los episodios más memorables del futbol nacional.

Tal y como lo hizo en la primera vez, en Perú 2005, un puñado de jóvenes encausó hasta el delirio a millones de aficionados en el torneo que México organizó hace siete años. Esta nueva hazaña dejó otros datos de relevancia para los anales del balompié: Julio Gómez fue distinguido como el Mejor Jugador del torneo, Jorge Espericueta y Carlos Fierro obtuvieron la plata y el bronce, en ese orden.

Así, México culminó otro gran año con un paso invicto –siete triunfos en igual número de juegos– con un futbol en constante ascenso, basado en pases, triangulaciones y coordinación en sus líneas, pero, sobre todo, con convicción.

Siete años después de levantar la corona del Mundial Sub-17, “El Potro” Gutiérrez habla con Proceso sobre la clave del éxito. Él dice que la gloria en el campo se consiguió, en parte, a la unificación de criterios en los procesos de trabajo en las selecciones nacionales menores, como ocurre en Europa.

Néstor de la Torre llegó a la Dirección de Selecciones Nacionales en marzo de 2009. El 4 de julio de ese año expuso los detalles de dicho programa de entrenamientos bajo el cual México estaría en condiciones de ganar el Mundial de 2018.

Mediante dicha planificación, considerada el primer gran proyecto de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), los jugadores de 14 a 23 años que fueran convocados en los representativos nacionales serían preparados bajo un mismo esquema de trabajo y utilizando similar sistema de juego en aras de mejorar los resultados en torneos internacionales.

“Me atrevería a decir que la gente de 14 años llevará su proceso, será gente estructurada y acostumbrada a competir en escenarios de ese tipo. Me atrevería a decir que vamos a luchar por el campeonato del mundo, que iremos con toda la idea de ganar el Mundial”, aseguró De la Torre en una conferencia de prensa, el 4 de julio de 2009.

Para entonces, México pasaba por otra de sus acostumbradas crisis deportivas, quizá la peor en su historia: la selección mayor estuvo a punto de no acudir al Mundial de Sudáfrica 2010, perdió la oportunidad de clasificar a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y la Sub-20 fue eliminada de la Copa del Mundo en 2009.

Ante tal adversidad, De la Torre admitió: “Hay que aprender de las experiencias. Estamos viviendo una situación que no es la más agradable, no es en la que quisiéramos estar… El convencimiento de las personas, de los dueños, de los presidentes (de los equipos) y de los directores de fuerzas básicas para llevar al cabo el proyecto es parte de un estado de ánimo.

“Estamos llegando a conclusiones. En México no hay secuencia ni estructura. Ustedes (los reporteros) ponen como ejemplo a otros países, ¿por qué creen que en otros lados se puede y aquí no? ¿No podemos lograrlo? ¿No tenemos la capacidad? Es cuestión de trabajo, mucho trabajo. Lleva tiempo, éste es un proceso en el que empiezas con selecciones menores”, explicó el entonces directivo.

Rusia estuvo en la mira

En entrevista, Raúl Gutiérrez confirma que el proyecto que comenzó De la Torre se inspiró en el modelo que catapultó a España hacia la conquista del Mundial de Sudáfrica y deja claro que el programa que se implementó en las selecciones nacionales tuvo como objetivo la Copa del Mundo que ahora se juega en Rusia.

El proyecto de estandarizar la manera de trabajo y de juego de las selecciones menores, explica el entrenador campeón, lo impulsó De la Torre luego de convencer a los directivos de la Femexfut, y en consenso con todos los directores deportivos de los clubes que conforman la Liga Mx, sobre la necesidad “de buscar un estilo y formación de jugadores. Todos estuvieron de acuerdo”.

A decir del Potro Gutiérrez, el plan estaba diseñado para que los jugadores pusieran en práctica un estilo de juego rápido y propositivo. “Se tomó en cuenta a toda la estructura y todos se sintieron parte del proyecto”.

El entrenador asegura que la nueva manera de trabajar el futbol no sólo dio el campeonato mundial Sub-17 de 2011, que él gano, y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2012, que obtuvo el entonces técnico Luis Fernando Tena, sino también el tercer lugar de la Sub-20 en Colombia 2011, el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2014 y el subcampeonato de los Juegos Panamericanos de 2015.

Gutiérrez afirma que del proceso de homologación en las selecciones menores, que duró sólo siete años, salieron jugadores como Hirving Lozano, el Chucky; Erick Gutiérrez y Carlos Salcedo, quienes actualmente participan en el Mundial de Rusia.

–¿Cómo entender, entonces, que la Federación Mexicana de Futbol optó por cancelar este programa de trabajo que le dio buenos resultados?

–Es un asunto de visión y de proyectos. La nueva administración (de la Femexfut que preside Decio de María) tuvo otras ideas. A todo lo que se estaba estructurando se le dio otro giro en la medida de las ideas de toda esta gente que llegó.

“A mi entender, ha faltado esa planeación con el entrenador indicado. El proceso anterior al de Juan Carlos Osorio fue un poco extraño: se cambiaron entrenadores (13 en los últimos 10 años) y con la llegada de Osorio a la selección nacional los proyectos están en marcha. Sólo requieren la unificación del sistema de trabajo, siempre y cuando el técnico de la selección mayor esté de acuerdo en compartir las ideas.

“El proyecto puede iniciar de arriba (selección mayor) hacia abajo o viceversa, y eso tiene que ver con decisiones directivas porque si un proyecto de la federación te indica que se debe de jugar de equis o zeta manera, entonces, el entrenador que está al frente del equipo mayor, y todas las selecciones menores, tendrán que adecuarse al concepto federativo”.

Gutiérrez recuerda que el Tri mayor siempre se ha manejado de manera distinta a las selecciones menores. “De hecho, el proyecto para los demás equipos se llevó a cabo de 2009 a 2016”.

–¿Esto significa que, de continuar Osorio en el equipo mayor, las selecciones menores tendrán que ajustarse a su sistema de juego de rotaciones?

–El sistema de juego se tiene que estructurar con base en el consenso de un proyecto deportivo, no al estilo de un entrenador.

–¿En este caso, el entrenador tendrá que adecuarse al estilo de juego que pretendan los directivos?

–El entrenador debe ajustarse al sistema que pretenda desarrollar la dirigencia en turno, en consenso con todo el futbol mexicano. No lo veo de otra manera.

“Más allá del triunfo sobre Alemania, un proyecto así se tiene que estructurar desde otros puntos de vista. De entrada, desde la formación”, dice.

–¿Compartes el deseo de algunos aficionados, de darle continuidad a Juan Carlos Osorio?

–Hay que esperar a que concluya el Mundial, porque si se habla de un gran logro, entonces, todavía estuviera dirigiendo Luis Fernando Tena, quien ganó el oro olímpico en Londres 2012.

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