Justo

Justo.
César Sosa.
Agosto 25, 2018.-El béisbol nos dio lo justo. Nos dejamos llegar el toro hasta al chaleco y obvio las debilidades habrían de aflorar justo cuando menos lo deseábamos.
Deseábamos el milagro? Si, porque la fe es creer sin necesidad de ver. Pero la matemáticas suelen fallar menos que solo la fe.
Mineros puso la mitad de su resto en manos de otros. De sus rivales ,por cierto.
Así pues no.
Lo pasado en esta ultima serie, las ganas heroicas de los juegos en casa , los “ahora si”, debieron ser antes.
Las penurias, debieron ser menos.
La necedad que ya es patológica de los administradores del equipo de mantenerlo al mínimo ya ha cobrado demasiados desencantos.
La frase “No hay mas” ya la hemos escuchado muchas veces.

Tres de los equipos semifinalistas fueron armados para eso, para llegar a estas etapas finales . Delicias abrió la cartera para eso. Dicen que en Cuauhtémoc le vendieron el alma al diablo para tener “ese”equipo , y Dorados , con todo y todos sus “asegunes “ fue presupuestado para no tener estrecheces.
Los campeonatos cuestan. Lo sabemos hace décadas.
Si el año pasado salió barato, tratar de repetirlo era dispararse en un pie. A quien engañamos?

No podemos llamarnos sorprendidos. El equipo batalló mucho desde el inicio de la temporada, las primeras series fueron una radiografía y una premonición de lo que vendría. Las estadísticas no tienen corazón.
Podemos decir que se siente gacho, claro que si, pero no podemos decirnos sorprendidos.
Esta lección que hoy nos brinda el béisbol debió ser aprendida desde al 2017, se veía venir; si hubieran tenido los ojos en la tarea lo hubieran notado, pero eligieron creer que era así de fácil.
¿Que sigue? Ser sinceros con ellos mismos. Echarle una leída a las estadísticas. Invertir. Tener una visión mas lejana.

Reconocemos como aficionados el abnegado esfuerzo del equipo en general, su compromiso y su espíritu combativo, esta reflexión nada tiene que ver con su aplicación para jugar. Que ganen siempre los mejores.

Mineros es grande en la victoria y mas grande aun en la derrota. Aquí El triunfo nunca es una sorpresa y debemos aprender de las derrotas. Comprendemos y en eso basamos nuestra afición, que el camino de formar peloteros es mas difícil y mas largo que el de comprarlos ya hechos, pero las satisfacciones que estos dan son profundas y duraderas comparadas con los golondrinos. Ya lo verán.

Pero que sabe el burro de azafrán , si nunca lo ha comido?

Seguiremos reflexionando.

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