Cuauhtémoc el único culpable

Cuauhtémoc el único culpable

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

Lo que estamos viendo en el Estatal de Béisbol, aunque nos duela y  a la vez nos gratifique el alma, es el ocaso de una de las mejores dinastías que han existido en la historia de Chihuahua, los Mineros de Parral que nacen en el 2005 y nos han dado desde entonces, cuatro subcampeonatos y 6 campeonatos, incluyendo un tetra(2011-2014), han sido un ejemplo para las nuevas generaciones de fanáticos que empezaron a ir al béisbol junto con el estreno del nuevo Estadio Parral(2002) son todos ellos un original  fiel de la clase de peloteros que han portado la franela de la Cuarta Zona.

Los Mineros lucharon hasta el límite de sus alcances, que hubo fallas la hubo, pero también nos dieron una muestra viva y fehaciente de lo que en el pasado nos regalaron, con campeonatos sacados a costa del coraje y actitud de su herencia minera.

A la vez estamos observando, no me cabe la menor duda, el nacimiento de una nueva época en la joven y rica historia de los Manzaneros…

Cuando los esclavos provenientes de África llegaron a Estados Unidos en el Siglo XIX, genéticamente traían en su sangre los ritmos musicales de sus ancestros, al llegar a América no conocían los instrumentos musicales como el banjo, el pandero, el violín y los de percusión, cuando el africano y los afroamericanos asimilan y adoptan los instrumentos musicales de occidente, hay una comunión a través de la música y nace el jazz, una de las más grandes aportaciones de los norteamericanos a la cultura mundial.

Toda proporción guardada lo mismo está sucediendo con la cultura menonita y el béisbol, la cultura anabaptista llega a México a principios del siglo XX(1922) y desde entonces ha crecido, paralelamente poco a poco se ha integrado a la región del altiplano chihuahuense de tal suerte que ya son un polo de desarrollo y ejemplo de la economía de la Señora del Desierto: Chihuahua.

En el pasado esporádicamente veíamos a Menonitas disfrutando el béisbol en la década de los 90’s, a principios de este siglo debutaron menonitas con los Manzaneros, hasta que ahora con su visión y organización de trabajo, ya de plano se integraron al rey de los deportes, aportando trabajo, tecnología y sobre todo recursos económicos, la remodelación del Estadio Cuauhtémoc es una prueba de ellos, el béisbol ya forma parte de su diario trajinar.

La caja de Pandora que abrió en Parral en 1898, Rafael Domínguez trayendo a la Huerta de Botello y a Chihuahua el béisbol, convirtiéndose con el paso de los siglos en el pasatiempo estatal de los chihuahuenses, ahora está sucediendo para los Menonitas en pleno Siglo XXI bajo la siempre generosa tierra de San Antonio de Los Arenales.

En la reciente serie ante los Mineros nos dieron una muestra de lo que viene para ellos en los próximos años: buenos equipos, buenos peloteros, su injerencia en la organización, promoción y difusión del béisbol en la Sexta Zona cada vez va a ser más, son ellos y nadie más los únicos culpables de la eliminación de los Mineros a manos de los Manzaneros.

Dicho lo anterior no me cabe la menor duda de que los Manzaneros de Cuauhtémoc van a llegar a la final y la van a ganar a los Algodoneros de Delicias, si bien es cierto ahí están los Dorados y los Faraones, creo que la final va a ser entre las dos regiones jóvenes más pujantes tanto económicamente como beisbolisticamente hablando, final pareja que se va a inclinar para Cuauhtémoc.

Ha muerto el Campeón… que gane el mejor.

 

1 Comentario

  1. Todo en la vida son ciclos; cierto al decir que la generación minera ha rendido más de lo que muchos esperaban, pero ya hay sucesores para los que cumplieron y cumplieron bien. La veta de mineros sigue dando frutos y pronto, muy pronto habrán de empezar a dar satisfacciones….. Mineros por siempre

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