¡Gracias Chino!

misael chavo

Gracias Chino

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

Desde el martes 9 cuando se enfrentó al iraquí: Abdulridha Karaawi comenzó un sueño que hoy concluye, con la satisfacción de una medalla de bronce, la cuarta para Parral en su historia olímpica, la primera para el boxeo mexicano desde Cristian Bejarano que la ganó en Sídney 2000, un sueño que solo le pertenece a Misael El Chino Rodríguez y que en acto de humildad, de agradecimiento le regala la medalla a su Madre Aurelia.

Fueron 9 días de júbilo, de angustia, de zozobra esperando lo mejor y haciendo a un lado la derrota, solo queríamos disfrutar el momento, imaginar que sintieron nuestros padres cuando a la distancia en 1948 en Londres, Humberto Mariles ganaba dos de oro y una de bronce en equitación con Arete, caballo tuerto, imaginar el orgullo que se desbordo en sus corazones, ahora Gracias al Chino, ya sabemos a ciencia cierta que las emociones no son gratis, tienen algo de sufrimiento cuando vimos sobre el cuadrilátero a un rival superior con guardia zurda, que el parralense dio todo, murió en la raya, dio su máximo esfuerzo.

El Chino forma parte de una delegación que en su espacio y tiempo: Juegos Olímpicos Rio 2016, son lo mejor que hay en el país en estos momentos, México envió a la escena mundial a la excelencia  que tiene, son atletas ejemplares que deben de servir de modelo para una nación, olvídense por un momento de la corrupción e impunidad, ellos están alejados de lo putrefacto que los rodea y que se convierte en obstáculos en su carrera por una medalla, ellos lo sufren y los soportan porque tienen muy claro su meta, porque en el fragor del compañerismo tienen que aguantar los conflictos que existen entre ellos.

Aquellos que por traumas y mediocridad los critican, son ajenos a cualquier esfuerzo individual o  colectivo, están amargados, son egoístas, caníbales que van tras de la presa por el mas mínimo detalle, para enmascarar sus fracasos y fuerza de carácter, son ciudadanos que creen que el atleta que ha acumulado kilómetros en sus piernas, horas de sudor en su frente, golpes a granel en su humanidad, no merece el más mínimo respeto por no ganar una medalla, que hipótesis tan absurda.

El éxito es la capacidad del hombre para impactar positivamente en los demás, a todos aquellos que les dejo una honda huella la medalla de bronce de El Chino bienvenidos, su esfuerzo por ya más de siete años tuvo un efecto en nosotros, en un pueblo: Parral, en un estado: Chihuahua, en un país: México y más allá de nuestras latitudes,  el éxito no es tan solo de Misael, también es de su Mama y sus hermanos, hay que admirar a una Madre que ha dado todo por sus hijos, a unos hermanos que lo han impulsado cuando la flaqueza se asomó en el trayecto.

Después de estos 9 nueve días de travesía en Rio, sigue la recepción, la fiesta, esperemos que  a su regreso la burocracia y los medios de comunicación no lo entretenga mucho en la capital del país, se lo vamos a prestar un ratito, con la advertencia que ellos no pueden colgarse de la medalla por ningún motivo, el Chino estará impaciente de llegar a su terruño, de ir con sus primos a Ciénega de Ceniceros, de pensar con la cabeza fría su futuro: Buscar otro ciclo olímpico o irse al profesionalismo y su Madre descansar de tanto ajetreo, de tantas presiones acumuladas, para decirle a Dios: “Gracias por devolvérmelo sano y salvo”

Mientras tanto Parral debe preparase para agasajarlo, como recibió a Mariles en el 48 en el Valente Chacón Baca, en aquel entonces Estadio Parral, el Honorable Ayuntamiento nombrarlo Hijo Predilecto de Parral, el pueblo agradecerle su hazaña y los demás quedarnos mudos de admiración y agradecimiento.

 

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