Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo del Estatal 2018

out27.com

Juan Terrazas

Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo del Estatal 2018

Gracias por su tiempo. Ahora que el estatal de beisbol 2018 ya es historia, dejo la columna de Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo del estatal 2018

Lo bueno

Los finalistas de la recién concluida temporada dejaron 2 lecciones muy importantes para todo el beisbol del estado.

Algodoneros de Delicias nos dejó como enseñanza que el talento local es un área de oportunidad real en el cual si se realiza un trabajo de manera dedicada puedes armar un equipo de primera fuerza competitivo que te permita ser protagonistas y con altas posibilidades de ser campeón en corto tiempo. Ojalá y la persona involucrada en lo deportivo de la III Zona permita seguir con proyectos muy buenos como la Academia Talentos que darán satisfacciones a la afición del beisbol en general.

Por su parte, el campeón Manzaneros de Cuauhtémoc nos dejó como enseñanza un modelo de negocio el cual muchos directivos del estatal no están dispuestos a realizar: Invertir en el beisbol. El beisbol semiprofesional no solo es cobrar taquilla para pagar la operación del equipo y ya, también hay que darle mantenimiento a los estadios, realizar cosas innovadoras que no se hacían en el estatal como diversas formas de entretener al público cuando un partido de beisbol no sea atractivo y sobre todo, buscar patrocinadores que te permitan solventar la temporada de un equipo sin problemas de terminar con deudas.

Hay que reconocer a Arturo Morales Jr. por su gran trabajo en la entrega de las estadísticas, fue excelente su trabajo dando a los medios una herramienta útil para el trabajo de cubrir el rey de los deportes y a la AEB un punto a favor en búsqueda de ser una liga semi-profesional.

Lo malo

El obligar a las zonas jugar jueves-viernes-sábado no fue benéfico para todos. Tal vez para ciudades como Juárez o Chihuahua la medida fue muy buena, para otras como Camargo, Jiménez o Parral esta medida provocó menos entradas. La actividad económica entre ciudades grandes como Chihuahua o Juárez y de ciudades pequeñas como Ojinaga, Casas Grandes, Camargo o Parral no es la misma. Ante este hecho la AEB debe ser más flexible y debe darle el lugar a los equipos para que ellos decidan qué días y horas son los más factibles para jugar como local.

A pesar de que si hubo una ligera mejora en el pitcheo colectivo con respecto a los últimos 2 años, la calidad del torneo estatal en general ha sido malo. Se presentaron demasiados partidos largos de duración, tediosos, de muchas carreras que dejaron mucho que desear como un torneo de primera fuerza. La AEB no ha realizado alguna tarea de acelerar los partidos para tratar de hacer un promedio de 3 entradas por hora y esto provocó que la afición se alejara de las gradas en el rol regular.

El sistema de competencia implantado para los play-offs ha sido el más mediocre en toda la historia del beisbol estatal, permitió a equipos que ya tenían asegurado su pase a la siguiente fase (Manzaneros) jugar de mero trámite y esto le dio el pase a dos equipos mediocres en este 2018 como Faraones y Dorados llegar a pelear las semifinales, en cambio equipos como Camargo y Parral que tomaron con más seriedad el rol regular les tocó rivales más pesados en cuartos de final y fueron eliminados. La AEB debe implementar un sistema de competencia desde el inicio del torneo de manera exigente y aumentar su calidad para que el público y medios en general se metan de lleno desde el principio y no hasta las finales. El beisbol necesita de más aficionados con boleto pagado para sobrevivir…

Los estadios de beisbol de Chihuahua y los directivos no están preparados para eventos masivos, un sobrecupo en los últimos juegos de la final en Cd. Cuauhtémoc pudo provocar un accidente de consideración ante la falta de previsión por parte de la directiva de la Sexta Zona y de la propia AEB, la falta de revisión de protección civil de Cd. Cuauhtémoc antes del inicio del partido y la cerrazón de la afición que estuvieron en esas gradas que confundieron el criterio de seguridad con agresión deportiva por quitarles sus lugares asignados. En los próximos eventos, la AEB y los equipos del estatal deberán tener una minuciosa revisión junto con protección civil para definir los puntos débiles en un estadio ante diversos eventos, cómo prepararse ante un lamentable hecho y sobre todo, poner un LIMITE de cantidad de personas que entren al estadio.

Lo feo

El beisbol estatal ha demostrado en los últimos años ha tenido muchos conflictos de intereses, casos muy penosos se dieron en Cd. Juárez y Camargo. Desafortunadamente no basta conocer el negocio, el deporte, ser organizado y tener el poder económico para mantener un proyecto millonario que no genera retorno de ganancia. Para ser directivo de un equipo debes ser aprobado por las instituciones y esto ha provocado una dependencia Gobierno-Directivos que ya se ha visto en varias ocasiones que no ha sido lo más benéfico para el Beisbol en general, y mientras no exista empresarios que se hagan cargo al 100% del beisbol en una zona este método de trabajo seguirá. Este fenómeno se presentó desde que Juan Manuel Ortiz usó su poder para quitarle la AEB a Miguel Jurado en el ya lejano año del 2005.

Pese a que se ha demostrado que el beisbol es un negocio caro, los directivos se empeñan en seguir implementando ideas que generan más costos de operación como temporadas más largas, jugar los partidos en días laborales para la ciudadanía en general, contratación de peloteros foráneos o con experiencia en la pelota profesional que impresionan a los directivos, cobran demasiado y al final tienen un nivel promedio o incluso menor del jugador local. Aquí habrá que realizar ajustes fuertes para que el beisbol se desarrolle con menos recursos económicos para que la afición en general pueda ir al estadio y sobre todo, que no se repitan las tristes historias donde hay peloteros que reclaman su pago atrasado cuando el equipo no tuvo la capacidad de vender publicidad o de acaparar al público llenando los estadios para generar recursos.

Si bien el beisbol ha crecido con peloteros más preparados, que en ocasiones solo se dedica a jugar beisbol y que hay casos donde hay peloteros que ganan en una semana lo que un profesionista lo consigue en un mes, el ímpetu, la entrega y la pasión que demuestran en el campo de juego no es la misma a como lo tenían los peloteros de antaño. En estos momentos hay muchos peloteros que están físicamente preparados y con mejor técnica que peloteros como por decir un Enrique “Pelón” Licón, Rafael “Zurdo” García, Juan Palafox, Pablo Tamez, Alfredo “Guajiro” Robles o un Juan Diego Huasequi, pero desafortunadamente en estos momentos no existe un solo jugador que provoque pasión con para llenar las gradas como lo hicieron aquellos peloteros de antaño. Si a la afición no te entregas con pasión, el beisbol no te dará para comer.

Sus comentarios los recibo en lectores@out27.com

Out 27!, se acabó el partido y esta columna También!

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