“Seremos” trasciende más allá de una mera tradición

César Hernández

ALLENDE, Chih. (OEM-Informex).- Como hace más de 300 años, ayer esta en comunidad cientos de niños salieron a las calles para pedir dulces en el tradicional “Seremos”, que es patrimonio cultural.

Los “angelitos” fueron convocados por la Presidencia Municipal para realizar sus representaciones, tanto en los domicilios como en la plaza Principal. Cada 1 de noviembre “Día de todos los Santos”, los pequeños hacen una breve simulación “de un niño muerto” mientras los demás rezan y cantan con el propósito de recibir dulces. Con el objetivo de no dejar morir las tradiciones, ayer fueron convocados por la Presidencia los niños del poblado para realizar el tradicional “Seremos” que data desde los años 1,700 y que se realiza únicamente en este lugar.

 

“Seremos” consiste en que a la puerta de las casas un niño es tendido en el suelo y cubierto con una sábana blanca, sosteniendo una vela y con un crucifijo en el pecho, simulando que es velado; otro grupo de pequeños se hinca, rezan un “Padre Nuestro” y un “Ave María”, para luego entonar el canto tradicional “Seremos”.

“Angelitos somos, del cielo bajamos a pedir limosna y si no nos dan, ¡puertas y ventanas nos la pagarán!, ¡seremos, seremos, calabacitas queremos!”. Cantan los niños y niñas mientras agitan una maraca, luego los moradores de los domicilios les dan golosinas, si es que no quieren ser blanco de una travesura, que en realidad no se hace.

QUE LAS NUEVAS GENERACIONES PERSISTAN EN ESTA CULTURA

Se estará luchando para que nuevas generaciones persistan con la cultura que trasciende fronteras. Y es que Valle de Allende es el único municipio donde los niños -a pesar del Halloween-, salen a pedir golosinas de una forma muy original y mexicana, que tuvo su origen desde la época de la Colonia y que tiene más de 300 años de llevarse a cabo cada 1 de noviembre.

La Presidencia convocó a los niños en la plaza, donde al unísono, realizaron su cántico para luego recibir dulces de las manos de la alcaldesa Jenny Figueroa y el Síndico. La Edil dijo que se está trabajando para no dejar morir una de las tradiciones que más representan a Allende en el mundo, pues es este lugar el único donde se lleva este evento cada 1 de noviembre; no obstante, se está luchando para llevar esta tradición a otros lugares del país.

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