Pipo El Sordo 3 Noviembre 2018

Pipo El Sordo 3 Noviembre 2018

Ricardo Urquidi

Pipo El Sordo y Valentina van entusiasmados a la Calle Carrillo Puerto, tienen la intención de asistir a la Casa del Terror con motivo del Día de Muertos, sus amigos les informaron de la apertura para realizar recorridos con temas macabros, para los más valientes, saben que van a ser objeto de sustos, sorpresas y como todo mundo en ellos existe la motivación de vivir experiencias que los transporten a ultratumba.

Al llegar esta un recepcionista con sombrero de bombín con cara pálida que los recibe con voz ronca: “Son 20 pesos por persona, la casa no se hace responsable de algún percance que puedan sufrir en su estancia”, Pipo y Valentina comprenden de inmediato que la función ya comenzó, por lo que la adrenalina empieza a hacer efecto, a cinco pasos de ellos está la puerta, detrás de ella no hay luz más que una invitación a lo desconocido, al pasar el umbral los dos sienten que su brazo es oprimido, se asustan de inmediato para sufrir uno más: “Permítanos acompañarlos”, les dicen dos personajes vestidos de verdugo que portan una hacha cada uno, Pipo empieza a arrepentirse de haber tomado la decisión de venir a la experiencia lúgubre.

Los pisos rechinan en su paso, la obscuridad es su peor compañero, sus brazos están tensos, parecen dos niños indefensos guiados al más vil matadero, Valentina haciendo honor a su nombre no se amilana, al contrario y a diferencia de Pipo es curiosa, dentro de ella desea creatividad para ser asustada, de pronto sienten que el piso desaparece, sus pies están colgando, voltean a los lados y ya no están los verdugos, solo son sostenidos por unos arneses que les impiden caer al vacío, Pipo voltea para todos lados pero no encuentran respuestas, al cabo de un tiempo que pareció eterno vuelven a recuperar la vertical, para solo ser advertidos: “Tienen dos segundos para pasar a la siguiente habitación”, Pipo y Valentina salen corriendo antes de que el piso se vuelva abrir.

Cuando llegan a la puerta, la imagen que ven no les agrada: Una mujer chilapastrosa, sostiene entre sus brazos a un niño lleno de sangre, lo mece en su imaginario, cuando la tienen cerca, la mujer con las cavidades oculares vacías les dice: “Una limosna para mi hijo que no tiene que comer”, Pipo no espera la reacción de su esposa, sale corriendo despavorido, quiere salirse, con las experiencias vividas ya es suficiente, pero no, Valentina quiere más acción.

Con una sonrisa tenebrosa Valentina alcanza a su amado, los dos se agarran de la mano, para continuar en el periplo tétrico, espeluznante, de repente sienten como si flotaran en el aire, los dos extrañados se voltean a ver entre sí, sin explicarse el efecto que sienten sus cuerpos, están levitando, una luz cegadora inunda sus ojos, hasta dejarlos ciegos por un momento, cuando recuperan la vista está una señora con vestido negro tocando el piano, a su lado está un señor que asumen es su esposo, esta inmóvil, como si estuviera embalsamado, se percibe una conversación, casi inaudible: “Mi amor … tu siempre estarás en mi mente, tu partida no existe, ahora tocare para ti, tu canción preferida”, Valentina trata de golpear el piso para sentirlo, pero la realidad es otra, siguen flotando, la mujer los voltea a ver y les dice: “El amor es para siempre y ustedes deben saber que la muerte para el amor no existe”, Pipo trata de voltearse para retirarse pero sus piernas no encuentran un punto de apoyo, la mujer se para y se dirige a ellos, Pipo ya no aguanta quiere salir de inmediato, no quiere tener ningún roce con la dama, que los agarra, de inmediato sienten un frio intenso, Valentina ahora si está asustada, no comprende porque no pueden avanzar, correr para ningún lado: “Ustedes se aman intensamente, lo siento, la muerte no los va separar nunca, su amor es inmortal”, Pipo esta al punto del colapso, en el horizonte de la escena hay un hoyo que absorbe toda imagen, al fin los dos pisan algo firme, los dos se voltean a ver y van a la salida, en la puerta los espera un mayordomo de raza negra: “Que les pareció?”, los dos no contestan solo quieren salir de ese infierno.

 

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