La Conade se quema ante la UNESCO por menos de 20 mil dólares

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) termina el actual sexenio con otro problema a cuestas. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) le reclama la devolución de fondos que le entregó y que no utilizó para promover la lucha contra el dopaje.

 Entre diciembre de 2017 y enero de 2018, la UNESCO aprobó una bolsa de 19 mil 937 dólares (casi 392 mil pesos al tipo de cambio actual) para que México, mediante la dependencia que encabeza Alfredo Castillo Cervantes, echara a andar el proyecto denominado “Promoción de la Salud a través del Juego Limpio sin Dopaje: Simposios Regionales Antidopaje”.

Dicho programa de la organización internacional se aplica entre los estados que la integran y tiene como fin promover la elaboración de planes de juego limpio que estén acordes con la Convención Internacional contra el Dopaje.

La idea original de las autoridades deportivas mexicanas era cubrir con los encuentros a una comunidad de mil 200 participantes compuesta 60% por atletas y el resto por entrenadores, médicos y nutriólogos, entre otros profesionales del deporte.

Proyecto fallido 

En septiembre de 2016 la Conade promovió ante la UNESCO un programa de actividades contra la trampa en el deporte. El organismo para la educación le aprobó el 12 de diciembre de ese año un presupuesto de casi 20 mil dólares para tal fin.

Sin embargo, el contrato entre ambas partes se firmó meses después, en septiembre de 2017, porque el gobierno mexicano alegó que tuvo problemas con la mensajería para hacerlo llegar a los representantes de la ONU.

Como fue imposible enviar el contrato original, el presidente del Comité Nacional Antidopaje y responsable del proyecto mexicano, Pedro Luis Benítez, viajó en septiembre del año pasado a París para firmar el documento en presencia de Nancy McLenan y Ioana-raluca Petre-sandor, responsables del área de Juventud y Deporte de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO.

Pedro Luis Benítez –señalado por empleados de la propia Conade como brazo derecho de Castillo Cervantes– y Héctor Martínez, jefe del área de Medicina Deportiva y Ciencias Aplicadas de la Conade, firmaron un contrato con deficiencias. Entre las anomalías destaca que en ese papel no se estipulan las cantidades que implica el convenio.

También cabe resaltar el conflicto de interés que representa el propio Pedro Luis Benítez: es el subdirector general de la Conade y al mismo tiempo presidente de la Comisión Nacional Antidopaje.

El 5 de diciembre de 2017, Petre-sandor le envió un oficio al encargado del Comité de Educación en el Área de Antidopaje de la Conade, Juan Manuel Huesca, en el que le explica que para poder comenzar con la transferencia del dinero se requería para antes del 8 de diciembre una versión escaneada del convenio en el que se indica el monto a recibir.

En ese escrito, la funcionaria de la ONU le recuerda al mexicano que el contrato entre ambas entidades había expirado el 30 de junio de 2017.

Así, pese a los atrasos e irregularidades, la UNESCO realizó el 4 de enero de 2018 la primera transferencia de dinero por 17 mil 937 dólares, restando por efectuar otro depósito final de dos mil dólares. Por su parte, la Conade se comprometió a aportar 12 mil 847 dólares para cubrir diversos gastos del proyecto, como viáticos del personal.

Justificación a medias

El gobierno mexicano continuó con su enredo y al ver que no estaban cumpliendo con las metas trazadas en el proyecto que aprobó la ONU, Juan Manuel Herrera, gerente general del Comité Nacional Antidopaje, solicitó a Huesca pedir una prórroga para implementar las actividades que prometieron.

El oficio fue redactado el 1 de junio de 2018 y firmado por Héctor Martínez; no obstante, este último no siguió los canales diplomáticos conducentes: primero debió recurrir al área de Relaciones Internacionales de la Secretaría de Educación Pública, a la respectiva oficina de la Conade y a la propia Cancillería.

Así, la solicitud de la prórroga llegó directamente a Ioana-raluca Petre-sandor… dos meses después. La carta fue recibida en agosto y la UNESCO canceló el convenio.

A continuación, un extracto de la misiva enviada por Martínez a la funcionaria de la ONU: “Para hacer uso del recurso en este ejercicio fiscal-administrativo se requiere la autorización de la Junta Directiva de la Conade y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, trámites que ya están en curso.

“Es importante destacar que en el presente año, 2018, México celebra sus procesos federales electivos de Presidente de la República, entre otros, y, por tanto, las autoridades electorales imponen una ‘veda electoral’, impidiendo y restringiendo el uso de los recursos mencionados para las actividades propuestas.

“Por tal motivo solicitamos a usted atentamente se gestione una prórroga ante la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO (Conalmex) y de la Dirección General para la Organización de las Naciones Unidas de la Cancillería, para implementar las actividades educativas programadas en fechas posteriores al primero de julio del año en curso”.

El 21 de septiembre último, Ioana-raluca Petre-sandor le envió un oficio a María Teresa Griselda Fuentes, del Departamento de Vinculación Académica de la Conade. En él le confirma que si bien la carta mexicana está fechada el 1 de junio, ésta llegó a manos de la UNESCO hasta el 29 de agosto.

Continúa: “Luego de la aprobación del proyecto que fue notificada el 12 de diciembre de 2016 se estableció un contrato de asignación de fondos número 4500326650 entre la Conade y la Unesco con fecha de expiración el 30 de junio de 2017.

“Como la Secretaría no recibió ninguna comunicación oficial, informamos que las actividades del proyecto no habían comenzado el 5 de diciembre de 2017. Hemos enviado un correo solicitando los documentos de cierre del proyecto (informe de evaluación, estado financiero, etcétera) antes del 12 de diciembre de 2017.

“Dado que las actividades del proyecto no han sido ejecutadas según lo aprobado por el Comité del Fondo, el primer desembolso por 17 mil 937 dólares deberá reembolsarse a la UNESCO y el contrato número 4500326650 está cancelado”.

La carta agrega que si México aún desea implementar el proyecto, se deberá presentar el formulario de solicitud, incluyendo el nuevo calendario de actividades y se establecerá entonces un nuevo contrato.

Exigencia de la Cancillería

El 9 de octubre de 2018, el director general para la Organización de las Naciones Unidas, oficina dependiente de la SRE, el embajador Luis Javier Campuzano Piña, solicitó al director general de la Conade, Alfredo Castillo Cervantes, el reembolso a la UNESCO por la cancelación del proyecto.

“Sobre el particular y tomando en cuenta la relevancia del cumplimiento de los compromisos internacionales de México y la buena imagen del país ante la Organización (de las Naciones Unidas), esta Dirección General solicita sus buenos oficios para indicar la fecha en que esa Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte llevará al cabo el reembolso de los fondos requeridos a la UNESCO”, agrega la carta del diplomático.

De acuerdo con fuentes consultadas, funcionarios de la Conade mantienen sus insistencias ante la organización internacional para reactivar el proyecto. Sin embargo, no han tenido respuesta.

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