El día que Los Ángeles conoció a Fernando Valenzuela en una nota de periódico

El día que Los Angeles conoció a Fernando Valenzuela no fue cuando debutó en Grandes Ligas un 15 de septiembre de 1980; fue un año antes, a través del principal periódico de la ciudad angelina, cuando “El Toro” aún jugaba en la Liga Mexicana de Beisbol con los Leones de Yucatán.

El reportero californiano que vio al Toro en el Parque del Seguro Social

Es septiembre de 1979, y el reportero del Los Angeles Times, Scott Osler, está en el Parque del Seguro Social. Trabaja en un largo reportaje de color al que titulará “Bravo! Baseball!: La extraña mezcla en la Liga Mexicana de curvas, largos viajes en autobús y trenes en los jardines”.

Ese día, Osler verá un doble juego entre los Diablos Rojos del México y los Leones de Yucatán, luego de que la lluvia suspendiera el partido el día anterior. Casi como por casualidad, Fernando Valenzuela lanzará el segundo del doble juego.

El Toro, con 19 años, está culminando con Yucatán una temporada que le valdrá el premio al Novato del Año de 1979 en la Liga Mexicana, con récord de 10 triunfos y 12 derrotas, 2.49 de efectividad, y completando 12 juegos, 2 de ellos con blanqueadas. El buen desempeño del prospecto no ha pasado desapercibido para Mike Brito, quien firmó a Valenzuela para los Dodgers el 6 de julio de 1979.

Esa tarde de septiembre en la Ciudad de México será el último juego que lance Fernando Valenzuela en su país antes de reportar por primera vez a las sucursales de los Dodgers.

“El año pasado, Mike Brito descubrió a Fernando Valenzuela, un lanzador zurdo, en una liga menor de México”, describe el reportero en su artículo que fue publicado en el Los Angeles Times el 8 de septiembre. “Este año, Valenzuela, de 19 años, lanzó en la Liga Mexicana y tuvo récord de 10-12 con una excelente proporción de ponches (141 en 181 innings)”.

Osler asegura en su pieza que los Dodgers pagaron 80,000 dólares por el contrato de Fernando Valenzuela. El Toro pertenecía a los Ángeles de Puebla pero estaba prestado con los Leones de Yucatán, y otras fuentes como el New York Times aseguran que fueron 120,000 dólares la cantidad que pagaron los Dodgers a Puebla.

Fernando Valenzuela con los Leones de Yucatán en 1979

El joven zurdo que “hipnotizaba bateadores”

El reportero detecta que aunque el pitcheo del joven no era poderoso, había algo en el lanzador de los Leones que hipnotizaba a los bateadores. Osler no sabía exactamente qué era lo que estaba viendo, y mucho menos sospechaba que esa fascinación que Valenzuela ejercía sobre los bateadores lo convertiría en un fenómeno dos años después.

“Valenzuela lanzó el segundo juego para Yucatán”, reportaba Osler en su artículo. “No tira duro, pero su mecánica es suave –un diario local la comparó con la de Warren Spahn- y tiene una curva devastadora. Lanzó de forma impresionante y ganó el juego de siete innings. Al día siguiente, Brito lo enviará a la sucursal de los Dodgers en Reno”.

La casualidad le lanzó un guiño a la historia, haciendo que en aquel reporte para el Los Angeles Times se colara ese joven lanzador de los Leones de Yucatán. Nadie se imaginaba que la Fernandomanía se desataría dos años después. Y Scott Osler, que viajaba por todo el país armando su reportaje, coincidió en el Parque del Seguro Social justo el día que lanzaba aquel jovencito, uno entre decenas de muchachos que firman los equipos de Grandes Ligas cada año en México.

Unas semanas después, ese mismo septiembre de 1979, Fernando Valenzuela se reportaría la sucursal clase A de los Dodgers en Lodi, California. Tuvo tres aperturas más donde lució brillante, recibiendo apenas tres carreras limpias en 24 innings. Luego fue enviado a la Liga Instruccional de Arizona para cerrar el año.

Paso fugaz por Ligas Menores

Para 1980, Fernando Valenzuela fue invitado a la pretemporada del equipo grande de los Dodgers, donde entrenó, y luego fue asignado a la sucursal AA de los Dodgers, en San Antonio, donde logró cinco triunfos en sus primeras ocho decisiones, y cuando llevaba récord de 13-9, con 3.10 de efectividad y 4 blanqueadas, fue llamado directo al equipo grande de los Dodgers el 8 de septiembre de 1980.

Lo que Fernando demostró en San Antonio motivó a los Dodgers a saltarse por completo el nivel AAA, y Valenzuela debutó en el equipo grande el 15 de septiembre de 1980 en una derrota de 9 a 0 en Atlanta contra los Bravos. El Toro entró a lanzar en el sexto inning cuando los Dodgers ya perdían por 5 a 0, y dos errores de sus compañeros le estropearon un buen trabajo.

Fernando Valenzuela en San Antonio, sucursal AA de los Dodgers

Fernando Valenzuela en San Antonio, sucursal AA de los Dodgers

“La única actuación de los Dodgers que vale la pena anotar es la del lanzador Fernando Valenzuela, quien hizo su debut en Grandes Ligas”, reportó el Los Angeles Times tras el debut del mexicano. “Valenzuela, quien solo permitió un infield hit en su sus dos innings de acción, fue tocado con dos carreras sucias”.

Apenas había transcurrido un año y una semana de que el mismo diario Los Angeles Times había reportado el juego de Fernando Valenzuela como lanzador de los Leones de Yucatán en el Parque del Seguro Social, y en un ascenso meteórico del Toro, ahora reportaba el Times el debut del sonorense en Grandes Ligas.

El Toro aprende el screwball

Cuatro días después del debut, Fernando Valenzuela estaba de regreso en la loma con los Dodgers y otra vez brillando. Es en el reporte de este partido, que el periódico Los Angeles Times nota algo en el repertorio de lanzamientos del Toro.

“Combinando el screwball con una buena recta, lanzó tres innings en blanco, permitiendo solo dos hits y ponchando a cuatro”, reportaba el Times.

El screwball que lanzaba Fernando Valenzuela en aquellos primeros años, y que en México fue bautizado como tirabuzón, se convertiría en uno de los pitcheos más dominantes de la historia de la Grandes Ligas. Y desde su segunda salida con los Dodgers, Fernando ya dominaba ese lanzamiento, algo que el Times no había notado en aquel reportaje en que vio al Toro lanzar en el Parque del Seguro Social en 1979.

Y es que el legendario lanzamiento era nuevo en el repertorio del Toro. Lo aprendió ya en Estados Unidos a finales de 1979 cuando terminó su compromiso en la clase A de los Dodgers, y fue enviado a la Liga Instruccional de Arizona. Ahí se encontró con otro lanzador que también había sido firmado por Mike Brito en la Liga Mexicana unos años antes, el méxico-americano, Roberto “Babo” Castillo. Y fue el Babo quien le enseñó a Fernando a lanzar el screwball.

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