Final Mística

Final Mística

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

Lo que a partir del sábado vamos a vivir con la final de la Liga Regional, Temporada Ángel “El Bucky” Pérez, es místico, cercano a lo espiritual, a las emociones añejadas a través de los años, a las platicas que se han trasmitido de generación a generación hasta llegar al presente y con ello no tan solo me refiero a los auríferos y santabarbarinos, incluyo a los parralenses, cuando en la taberna, en la fogata, en la lejanía del terruño, repasamos una y otra vez lo que nuestros ancestros nos trasmitían del Clarines, de la Sección 9, de la Sección 20, del Asarco, de la Sección 11, del Frisco.

Nuestra mente galopa por la Caja de Cerillos, por el Valente Chacón, por el Panamericano Pérez y de inmediato llegan las anécdotas de cada uno y si a ello le agregamos que desde el 77, la Once y el Frisco no se enfrentan en una final, la historia nos vuelve a jalar no con fantasmas que recorren nuestros sueños, nos deleita con leyendas ilustres que nos han dado prestigio, prosapia, orgullo: Sacramento Sariñana, Abraham Pérez, Víctor Aguirre, Esteban Núñez, Ismael Arredondo, Pokarin, Víctor Manuel Seañez, de los Hermanos Sosa, del Panzón Arras, el Zurdo Molinar de tantos y tantos que en los tres siglos de vida del beisbol en nuestra región han provocado que nuestro pasatiempo lo tengamos en la medula de nuestros huesos.

Podríamos señalar como favorito al Frisco, pero en la rivalidad mas añeja del beisbol de Chihuahua, no hay pronósticos que valgan, podremos señalar que el Frisco trae más pitcheo, pero no vale ante los genes que los dos equipos portan, podremos puntualizar que la Sección Once en rol regular no le gano al Frisco, pero la pasión que inunda hasta los foráneos de ambos equipos se va a traslucir en enjundia, en actitud, en coraje, en sudor, en pundonor.

Cuatro generaciones de auríferos y santabarbarinos no les ha tocado vivir un clásico en una final y ahora la tienen en la mesa como un suculento platillo, con dos managers nativos, con dos iconos de sus respectivos franelas: Güereca y Crispín, dos Mineros exitosos, dos compañeros en el estatal se enfrentan, los dos tienen los principios beisboleros para dirigir en la mas adversa situación, quien de los dos va a tener la mano dura para ejecutar la jugada, para no darle un lanzamiento más a su pitcheo?.

Nuestra singular, antigua costumbre de ver el beisbol, atrás de la barda solo se compara con las porras blancas de las Grandes Ligas, principales causantes de que atrás del jardín central de los estadios estén prohibidos las butacas, ahora a ello se agrega la carne asada, las lonas, las hieleras, no para evitar un pago, para refrendar lo que toda la vida hicieron nuestros Padres, Abuelos, Bisabuelos.

En toda esta vorágine de recuerdos, de nostalgia llega el presente para indicarnos que el beisbol es solo un juego, que al final de la jornada habrá que reconocer la superioridad del rival, además de las anécdotas trasmitidas, también nuestros antepasados nos enseñaron a ver beisbol, si con pasión, pero también con la razón de que el error forma parte del beisbol, que el ampáyer es el ultimo culpable de una victoria o una derrota, los campeonatos no se ganan en las gradas, se ganan en el beisbol de estufa, en los entrenamientos, que el bateo gana partidos, pero el pitcheo gana campeonatos, jugando el beisbol elemental, no descubriendo el hilo negro y bajo esa óptica: Play Ball!

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*