El 94 el campeonato que todos vivimos

El 94 el campeonato que todos vivimos

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

Estoy en el dogout de los Mineros, a mi lado esta Alfredo Robles, Coach de Pitcheo de los Mineros, la situación es mas que adversa, Parral esta perdiendo por marcador de 5-4 en la novena entrada del séptimo juego de la final del 94: «Parral tumba de Pancho Villa, Cuauhtémoc, tumba de Parral», la manta lapidaria de bienvenida nos retumba en los oídos con unos aficionados en pleno frenesí, están a punto de ganar, luego de un out, Alfredo me dice al oído: “La clave es que se embase Memo, si se embasa ganamos”, sus palabras me llenan de esperanza, me atan a una profecía que resulto ser cierta.

Recordar el 94 es comprender el pináculo de la historia del beisbol de la Cuarta Zona, toda la excelencia, el orgullo, la prosapia, la tradición se sintetiza con el título más representativo de lo que somos y como nos perciben en el estado, no fue circunstancial que el campeonato se haya obtenido con puros jugadores locales, la carga genética de todos los que portaron la franela minera se concretizo en el 94.

No hay algo en nuestra historia beisbolera que se le equipare, en ningún sentido… dicho por los de la vieja guardia y por todos los que lo vivimos.

“Es un equipo extremadamente joven para la categoría en que se desenvuelve, es un equipo alegre, veloz y, como todos los equipos bisoños, es extremadamente impredecible.

Como todos los equipos jóvenes no tiene picardía, no tiene experiencia, no tiene malicia, no tiene colmillo, no sabe jugar sucio, pero, como incongruencia ¡todo lo arregla a batazos!”: Domingo Salcido

El 94 lo recuerdo desde varias ópticas, fui el Compilador de la Liga Regional, como Cronista Deportivo, como Minero y al paso del tiempo al final de todos los recuerdos no me queda mas que dar gracias por haber tenido la oportunidad de vivirlo desde su interior, sin buscar explicaciones ante lo que estábamos viviendo, solo buscábamos el héroe desconocido ante cada una de las situaciones que no solo en la final, también en la temporada se dieron.

Todo mundo recuerda el HR de Iván es el icono de la hazaña, pero llegamos a las semifinales eliminando a Algodoneros, al trabuco de los Faraones les ganamos en el Valente Chacón Baca, la vuelta olímpica que dieron al vencerlos todavía galopa en mi mente, cada jugador en su momento aporto un ladrillo en el castillo mas memorable que los bats, guantes de los Mineros han forjado en el yunque de las leyendas.

Recordar la caravana triunfal con homenajes en el entronque a Cuauhtémoc por parte de los parralenses radicados en Chihuahua, observar en la recta de Valerio un contingente de más de trescientos vehículos en una hilera superior a los cinco kilómetros, llegar a Valle de Zaragoza para que se unieran más automóviles y que en forma espontanea una noche del 25 de Septiembre del 94 fuimos recibidos por mas de diez mil personas en la antigua glorieta del Minero que formaron una valla hasta la Plaza Principal, da constancia que en la historia social, deportiva de Parral fue un hecho único.

Ahora todos volvimos a paladear ese vino que cumple 25 años de existencia con motivo del homenaje que la Liga Estatal brindo a Ángel El Bucky Pérez y que jamás agotará su cuerpo, su sabor único, porque es nuestra cosecha original, no hay algo mas puro que el 94.

 

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