Hicieron a un lado al tricampeón de ciclismo

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El tricampeón de ciclismo de pista en la Olimpiada Nacional, César Gustavo Robles, se ganó con creces el derecho a integrar la selección nacional que en mayo pasado participó en la Copa de Naciones de Ruta Varonil en Francia y Suiza. Pero el gusto le duró poco a este menor de edad, a quien le impidieron competir en el segundo evento.

Robles, de 17 años, fue devuelto a México por orden de la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC), acusado de dopaje por el propio delegado del equipo nacional, Óscar Garza Notz, quien además preside la Asociación de Ciclismo de Nuevo León, de la que el inculpado es afiliado.

La grave acusación del delegado de la FMC sobre el menor de edad se basa en el consumo de un medicamento de nombre Trevissage (isotretinoina), que el atleta utiliza para un tratamiento contra el acné. Sin embargo, dicho fármaco no figura en la lista de sustancias prohibidas en el deporte por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA).

La Federación Mexicana de Ciclismo tampoco le abrió ningún expediente al acusado, ni siguió el procedimiento que establecen la WADA y el Comité Nacional Antidopaje en relación con la toma de las muestras A y B del atleta.

Pese a todo, la FMC y su delegado acusaron al menor de presunto dopaje, en flagrante violación al protocolo y a los derechos humanos, no obstante que los padres del menor demostraron con documentos, incluida una constancia del Comité Nacional Antidopaje, que dicha sustancia no está prohibida por la WADA.

No conforme, el titular de la Asociación de Ciclismo de Nuevo León amenazó a los familiares de César Gustavo Robles con bloquear la carrera deportiva del menor e impedirle futuras participaciones, si el episodio trascendía, acusa la madre del atleta, Sonia Garza, en entrevista.

Por lo pronto ya se abrió un proceso legal contra Garza Notz, pues ya afectó la carrera deportiva de este juvenil en pleno ascenso; tanto así, que éste ya decidió hacer una pausa en esta disciplina y duda incluso de su regreso a la misma, por estar afectado psicológicamente.

Eso sí, el directivo aprovechó el hueco para colocar a su sobrino, Tomás Aguirre, precisamente en las pruebas que domina César Robles, quien obtuvo su triple campeonato en la reciente Olimpiada Nacional 2017.

El escándalo también alcanza al titular de la FMC, Edgardo Hernández Chagoya, quien justificó los actos de su delegado en carta turnada al director del Instituto del Deporte de Nuevo León, Raúl González, el pasado 29 de junio.

Según el responsable de la FMC, la exclusión de César Robles “fue por cuestiones de procedimiento de elegibilidad, al encontrarse el medicamento (Trevissage-isotretinoina) y al saber que lo estaba tomando se inició un proceso de investigación por parte de la Federación, y se encontró como metabólico, como un derivado, y por ello no aparece directamente en la lista (de WADA) 2017.

“Sin embargo, sí puede dar como resultado adverso y se tenía poco tiempo para actuar, dado la diferencia de horario entre México y Suiza, por lo que se procedió a tomar las medidas preventivas para no ocasionarle un problema mayor al deportista en caso de que se le realizara un control antidopaje, además de la imagen de la federación y de México, ya que ahora son cuatro años de sanción por una primera falta…”

En el oficio, Hernández le dice a González que para tomar esta resolución recurrió al apoyo del área médica del Comité Olímpico Mexicano, por medio de la doctora Viridiana Silva.

La doctora dijo: “Se encontró como metabólico y sí puede dar como adverso. Se recomienda no ingerirlo por lo menos tres días antes de un evento para garantizar que sea eliminado del cuerpo, si es indispensable consumirlo por algún tratamiento; no exponerse al sol o ponerse un buen bloqueador, ya que la exposición al sol puede tener una reacción al medicamento. (Asimismo), se recomienda revisar el estudio hepático antes del inicio y al término del tratamiento para ver cómo actúa metabólicamente”.

Hernández Chagoya aclaró que lo anterior se determinó en consenso con la Federación “y se le informó al delegado Óscar Garza”. Según el titular de la FMC: “(César Robles) no estaba sancionado, pero sí estaba bajo una investigación del medicamento, dado que no se reportó en tiempo y forma por parte del deportista, siguiendo los procedimientos preventivos y no incluyéndolo en la lista final de la selección en Suiza”.

Irregularidades

Este semanario tuvo acceso al acuerdo del Instituto Estatal de Cultura Física y Deporte de Nuevo León (INDE) del pasado viernes 20, resultado de una consulta al sistema de solicitudes de la Plataforma Nacional de Transparencia Nuevo León, requerida por el representante legal del menor, Luis Jiménez, exmiembro de la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD).

Esta resolución indica que la asociación de ciclismo de dicho estado no acreditó la celebración de la asamblea de 2013 al Sistema de Registro del Deporte Federado para reelegir a su consejo directivo, por lo que a la fecha no se encuentra al corriente normativamente.

Dicha asociación tiene pendiente otro tema: el desvío de recursos estatales de por lo menos 507 mil 225 pesos, que el INDE no tiene información de que hayan sido comprobados. Aun así, este instituto ya le entregó más de medio millón de pesos, pese a que no cumple con sus obligaciones, pues la Ley General de Cultura Física y Deporte impide otorgarle recursos a una federación o asociación que no haya comprobado sus gastos.

El caso de César Robles fue tratado simultáneamente en la CAAD y por el Juez Primero de Distrito en Materia Administrativa en el Estado de Nuevo León, Iván Millán Escalera, quien concedió al deportista el pasado 23 de junio el primer amparo en su tipo, en el que la ley impide que las autoridades responsables, en el ámbito de sus respectivas competencias, marginen, impidan u obstaculicen al deportista competir y participar en los eventos próximos a los que tiene derecho.

Lo anterior, como resultado del incidente de suspensión relativo al juicio de amparo número 1443/2017, promovido por Gustavo Joel Robles Vázquez en representación de su hijo, contra actos del presidente de la FMC, Edgardo Hernández; el director técnico de esta federación, Gabriel Espinoza Castillo, y el titular de la Asociación de Ciclismo del Estado de Nuevo León, Óscar Garza Notz.

En cuanto a la CAAD, la parte quejosa se desistió del reclamo desde el momento en que dicha instancia concedió una suspensión provisional y la FMC acordó convocar al menor a la Olimpiada Nacional, realizada en junio pasado en Monterrey, donde César Robles ratificó sus títulos al conquistar tres medallas de oro y una de bronce en las pruebas de persecución individual, persecución por equipos, contrarreloj y ruta, respectivamente.

De acuerdo con estos resultados y a los parámetros de la FMC, César aseguró un lugar para el Tour del Abitibi, en Canadá, y para el Campeonato Panamericano de Pista y Ruta Juvenil 2017, de los que fue excluido, como consta en la convocatoria emitida por la federación el 30 de junio, incurriendo por ello en un desacato judicial.

El Tour del Abitibi se llevó al cabo del 15 al 24 de julio, mientras que el Campeonato Panamericano de Pista y Ruta Juvenil 2017 tuvo lugar en Guadalajara, Jalisco, entre el 30 de julio y 6 de agosto.

A raíz del recurso promovido ante la CAAD por el padre y el abogado del afectado, el joven deportista fue convocado un día antes del inicio del evento panamericano, cuando ya los seleccionados nacionales llevaban dos semanas preparándose en el velódromo de Guadalajara.

Ahora, el abogado Jiménez y la madre del menor señalan que los responsables del equipo nacional obligaron al deportista a participar en “condiciones fuera de lo normal, con las que no había competido antes”.

El 4 de agosto, mientras César rodaba en la prueba de persecución por equipos, sufrió una caída que lo envió al hospital con lesiones en el brazo derecho, varios golpes en el pecho y sin posibilidad de reincorporarse a la competencia.

“Sentí que se me barrió la tapa trasera –que cubre la rueda– de la bicicleta. No estaba bien ajustada”, confió el menor a su mamá.

La madre y el abogado sospechan que el pequeño fue víctima de una trampa. “Qué casualidad que en la primera subida que dio al peralte de la prueba en la que es campeón nacional y ha corrido decenas de veces en el año, la bicicleta se barrió completamente a causa de la tapa”, dice Sonia.

“César nunca había corrido con doble tapa en su bicicleta, lo que representa una gran diferencia de velocidad. Mi hijo corre con aspa delantera y tapa trasera. Todo esto se suma a lo que traía encima: agresiones verbales y psicológicas de las que fue víctima por el delegado Rolando Arreola Castillo y el entrenador del equipo de Nuevo León, el cubano Raúl Armando Meléndez González, quienes le decían: ‘Si no das los tiempos te voy a sacar. No me interesan las demandas y si me lo propongo, no corres…’”

Estas agresiones, a decir de la madre del pedalista, son el costo de pelear el derecho que su hijo se ganó a pulso en las competencias previas. “Ahora te puedo confiar: me arrepiento mucho. Yo lo llevé a Guadalajara. Cometí ese error, pero era por lo que él estuvo peleando”.

Accidente bajo sospecha

Al momento del percance, Sonia Garza observó la competencia desde las gradas, de modo que no alcanzó a identificar al ciclista caído. De todas formas bajó rápido al lugar del accidente, pidió ingresar y le negaron el acceso. Como pudo, llegó a la zona donde descubrió que el accidentado era su hijo. Todavía alcanzó a presenciar cuando le acomodaban el brazo.

Luego preguntó por la bicicleta de César. Nadie dijo nada y nadie se hizo responsable del artefacto ni del accidente. La madre le preguntó al delegado Arreola el nombre de la persona que colocó las ruedas de la bicicleta. “No sé”, fue la respuesta. “A nadie más se le desacomodó la rueda. Nada más, y extrañamente, a César, quien me confió que desde que salió a la competencia sintió floja la llanta trasera, pero pensó que tal vez eran sus nervios…” La bicicleta la desaparecieron casi al momento.

“Después me encontré al presidente de la federación y le reclamé: ‘¿Qué necesidad había de hacer esto?’ Hubo silencio. El resultado del percance: luxación de hombro y tres semanas de terapia.

Jiménez y la madre del menor coinciden: “Hay una sospecha fundada de que la bicicleta fue dolosamente manipulada para que el chico sufriera un accidente. Hay una tentativa y una responsabilidad porque el chico sólo ha tenido dos caídas en toda su vida: en la Copa de Naciones de Ruta Varonil en Francia y ahora ésta, en Guadalajara”.

En entrevista, Sonia Garza asegura: “Hay una serie de anomalías que no están siendo revisadas en la federación. Óscar Garza está detrás de todo, pero tiene el apoyo de la federación. Voy a pelear para que se reconozca el daño que le causaron a mi hijo, porque este señor se ha encargado de decir en Nuevo León que César está fuera del ciclismo por dopaje. No sólo ha dañado la imagen de un menor de edad, sino que le ha causado un daño psicológico”.

El resultado de la evaluación psicológica realizada al menor por Profesionales Asociados del Deporte y la Salud arrojó el siguiente perfil de estados de ánimo:

Tensión-ansiedad: César se ubica con 20 puntos y se encuentra con indicadores muy superiores a los recomendados, que no deben exceder de 10.

Depresión-melancólica: Obtuvo 32 puntos, que muestran profundos sentimientos de depresión y alteración emocional. Lo adecuado no debe exceder de seis puntos.

Enojo-hostilidad: En cuanto a síntomas de enojo y frustración, alcanzó 28 puntos, por encima de los parámetros ideales, que indican 10 unidades como máximo.

Vigor-actividad. Se ubica muy por debajo del ideal, con 14 puntos. Lo adecuado es que muestre una puntuación superior a 20.

Por todo ello, el diagnóstico de Jesús Édgar Albo Domínguez, doctor en psicología del deporte, fue concluyente:

“César se encuentra en un estado ansiógeno ALTO que requiere tratamiento de índole clínico y eventualmente farmacológico, debido a su condición de angustia. El evento traumático al que estuvo expuesto así lo determina. Se concluye que los factores desencadenantes provienen de la dinámica de relación con el delegado de su federación. Se recomienda evitar el contacto al mínimo con la persona que funciona como factor de riesgo y se sugiere, en función de lo anterior, solicitar medidas legales para proteger al menor César Gustavo Robles Guerra.”

“No estás hablando de un delincuente; mi muchacho tiene excelencia académica en la Universidad de Monterrey y entrena cinco horas diarias, sacrificando todo por este deporte que exige demasiado. No es justo que por el capricho de un señor todo se vaya a la basura. Se lo han hecho a mucha gente, pero nadie se ha defendido, por temor. Desgraciadamente nos tocó que el lugar en la selección estuvo en disputa con su sobrino Tomás (Aguirre), quien es un excelente deportista, pero realmente su familiar no tenía por qué hacer esos malos manejos de cederle el sitio de César. Lo peor es que el delegado de la federación también es titular de una asociación”, reclama Sonia.

Jiménez explica que el amparo indirecto que se promovió a través del despacho Ruiz Falce Abogados fue porque no puede hacerse directamente por daño moral y patrimonial antes de la resolución del juez, que deberá considerar si fue ilegal que la FMC privara a César Robles de su participación en el representativo nacional. “De esa resolución se va a desprender si existe un daño moral y patrimonial; daños y perjuicios o lo que resulte”.

Este tema todavía es más delicado, sentencia Jiménez: “Lo único que va a evidenciar es que ya no será necesario acudir a la CAAD porque la misma promoción ante el que supuestamente es el tribunal especial encargado de tutelar la justicia deportiva de todos los miembros del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte no le haya dado el seguimiento pronto y expedito, que es su naturaleza, como sí se lo está dando un juez de distrito”.

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