Jaime Alvidrez Chávez

Jaime Alvidrez Chávez

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

Desde mi infancia, ya hace algunas décadas, siempre que evoco la memoria de mi Padre, después de reposar las escenas familiares, después de recordar la vida deportiva y beisbolera del Pelia, por alguna razón siempre llega mi mente la imagen de Jaime Alvidrez Chávez, para Parral: “El Caballero del Deporte”, para la familia Urquidi Espinoza: “El Pa”.

Dicen las crónicas familiares que cuando Raúl mi hermano incursiono en la locución, su primer maestro fue Jaime Alvidrez, lo adopto como si fuera uno más de sus hijos,  mi hermano en agradecimiento le empezó a decir: “El Pa” y el “Pelia” orgulloso veía como uno de sus hijos  empezaba en el arte de la crónica deportiva bajo la tutela de un amigo.

En aquella época en que “El Pa”, como cariñosamente todos los Urquidi Espinoza le decíamos, trasmitía los partidos de beisbol en una caseta de madera que estaba adentro del terreno, atrás de home en el antiguo Estadio Parral, hoy Valente Chacón Baca.

En los tiempos vivos  y gratos de la época dorada del beisbol de la Cuarta Zona, con una voz radiofónica innata, Jaime Alvidrez todos los días a las dos de la tarde, por los micrófonos de la XEAT, la Iniciadora del Radio en Parral, después de las noticias de Rubén Rocha, nos comentaba las noticias deportivas, con una voz serena, cauta pero a la vez con autoridad.

Todos los días atrás del mostrador de Publicaciones Urquidi, después de salir a la una de la Ferretera Parralense, “El Pa” llegaba por la Afición, por el Esto para nutrir de noticias, de comentarios, de la jornada de la Liga Regional, del Estatal a todos los parralenses.

Los domingos después de los juegos, el trio del “Pelia”, de “Lupito” Santiesteban y de Jaime, se embriagaban de beisbol, de amistad, de planes, pero sobre todo de luchar, de aportar, de trabajar por su pasión, como lo fue el beisbol.

Así viajaron juntos a Series del Caribe,  a los Juegos Olímpicos México 68, al Mundial México 70, a los Juegos Panamericanos México 75, todo ahorro tenía como fin un viaje, organizar cenas, juegos, tertulias del recuerdo, todo los que se le ocurriera para convivir con el pretexto del deporte.

En una ocasión los tres fueron a Juárez a seguir a los Mineros, los parralenses exiliados en la primera frontera del país, incluyendo a ”El Panzón” Arras, los recibieron con cervezas y demás bebidas etílicas, acabándose el partido muy alegres se subieron al camión para regresar a la tierra prometida, nada más que hubo un problema, de la borrachera que se pusieron, amanecieron en Torreón, las familias preocupadas porque no llegaron y ellos tratando de ahorcar al chofer por no haberlos despertado en Parral.

Así vivieron y convivieron en el tiempo en que Dios les permitió vivir juntos…

Uno de sus más grandes logros, de los tres fue la creación del Club 40 – 60, la adquisición de los terrenos, obra que aún sigue vigente, gracias a los tres mosqueteros.

La capacidad del “Pa” lo llevo a ser Secretario del Ayuntamiento en la primera administración municipal del Profesor Alfredo Amaya, a gerente de empresas, un ser excepcional, con un sentido común que ya no se ve en la actualidad.

Hoy cuando el Ayuntamiento en coordinación con los actuales miembros del Club 40-60, han realizado un convenio para crear una unidad deportiva de primer nivel en las instalaciones del club, construyendo nuevos campos para satisfacer las necesidades de todos los niños, jóvenes y adultos que practican el béisbol y el softball, solo me queda solicitar a las autoridades municipales que nombren en honor a los fundadores del club a los nuevos campos.

Es más satisfactorio que semana a semana al informar del rol de juegos, se convoque a los equipos con el nombre de aquellos ilustres visionarios que hace ya más de 40 años crearon infraestructura deportiva que ha trascendido generaciones: “El equipo X  contra el equipo Y en el Campo Jaime Alvidrez”, cada semana se honrara la imagen de un personaje y si algún niño, joven curioso pregunta: “Quien fue Jaime Alvidrez?”, ahí pacientemente habrá alguien que les cuente la historia de uno de los más grandes cronistas deportivos que ha tenido Parral y Chihuahua.

 

 

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