!Increíble! Les cobran renta por usar el estadio Almanza, en juegos de béisbol juvenil

Y el cobro de un porcentaje del 8 por ciento, en cada boleto que vendan: pero se trata de béisbol juvenil y apenas entran 50 personas.

Increíble pero cierto. Parece fantasía o alucinación. O de plano un espejismo que atolondra los sentidos. El caso es que cual ficción anticipada a la época navideña, autoridades del Instituto del Deporte y de la propia presidencia municipal, pretenden acabar con el deporte mas o menos organizado, o con lo poco que de ello queda, al tratar de minar lo que esforzadamente, y casi con las uñas, directivos del béisbol municipal realizan para sobrevivir en la justa del béisbol juvenil.

Resulta que por el lado del Instituto Estatal del Deporte, las autoridades encumbradas en este establecimiento, pretende hacer, y han hecho, que la directiva de esa liga pague entre 500 y 700 pesos por sesión, aunque sea sesión de un juego cada sábado en los que programan competencias de los juveniles, en el estadio Manuel L. Almanza.

Es increíble, inaudito, estrujante e inverosímil, falto de sensibilidad y carente de sentido común , inconcebible, que las autoridades se jactan pretendan sacarle 500 o 700 pesos por jornada y a veces por juego a las autoridades de la liga municipal encabezada por Francisco Cabral, para hacer uso del estadio Almanza, o de plano no juegan< cuando todos sabemos que apenas entran 50 personas y ni para el ampáyer sale, diría el Tío Grijalva.

Pero este atraco no termina aquí. Resulta que por parte de el área de inspectores del municipio y con el visto bueno de las autoridades del Instituto municipal del Deporte, por cada boleto que se venda en los juegos de los sábados la liga deberá entregar el 8 por ciento de las ventas, de otra manera no se les autoriza a vender boletos y de plano tendrían que dejar la entrada gratis a los juegos sabatinos. Y entonces de donde van a sacar para pagar los 500 o 700 pesos, para poder hacer uso del estadio. Si apenas entran en el mejor de los casos, 50 personas.

En fin caras vemos, corazones no sabemos, están huecos, insensibles, de piel gruesa, indolentes, cargados de gran crueldad, indiferentes e impasibles. Quiere más: nunca se paran a ver este tipo de juegos para constatar el esfuerzo que realizan directivos que trabajan en estas categorías que pomposamente llaman semillero, y lo hacen prácticamente con las a uñas, carentes e todo, eso si en los informes se de incremento en los presupuestos y párele de contar… pero nada de apoyos llega a los terraplenes y al cuadro maltratado de un estadio de béisbol, donde justos pagan por pecadores.

Los quieren correr a los campos de la periferia, en campos enyerbados sobre el monte, o de plano quieren que se metan en las filas de la delincuencia, el vicio y la drogadicción, a falta de espacios dignos para la práctica del deporte de manera organizada y en familia…es pregunta.

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