Pipo El Sordo 15 Diciembre 2017

Pipo El Sordo 15 Diciembre 2017

Ricardo Urquidi

Después de haber concluido sus labores diarias, Pipo en la banqueta de la Mercaderes, pacientemente espera a Valentina salir del trabajo, en unos minutos saldrán rumbo al Gimnasio Auditorio Municipal a presenciar un festival de pastorelas, donde un sobrino de Valentina de nombre Gerónimo participa, la noche fría envuelve los anuncios multicolores de la calle núcleo del comercio parralense, Pipo sin prisas, fijando su vista en los aparadores, se imagina la cena de navidad próxima, afortunadamente para él recibió de obsequio un pavo y su suegra lo va a preparar.

Tan absorto está en sus pensamientos que apenas distingue unas manos que se agitan, tratando de captar su atención, es Valentina que lo apresura a ir a su encuentro para enfilar su camino rumbo al vetusto gimnasio del Parque del Niño, luego del acostumbrado beso de saludo, tratando de vencer la baja temperatura apresuran el paso y ya no llegar a tiempo, les toque en suerte ver al joven actor miembro de la familia, al llegar el cobijo humano de la multitud hace agradable el ambiente, entre todos, Valentina ubica a su prima Belén y para fortuna de ellos hay lugares disponibles, sin hacer ruido llegan y se sientan, pretendiendo no ser motivo de distracción.

En el escenario están tres personajes, el Diablo que asume varias personalidades, un Pastor de ovejas y un Padre, evidentemente como en toda pastorela, la lucha entre el bien y el mal es más que obvia y el botín en cuestión es el pastor que ante la duda, las trampas, tentaciones no sabe distinguir los beneficios de acercarse a Dios: “Mira Reyes tu eres un joven que apenas empieza, tu Patrón te paga muy poco por cuidar al rebaño, lo que debes hacer es cobrarte tú mismo tu trabajo con una oveja, tú le puedes decir a tu Patrón que un lobo se la comió”, El Diablo con disfraz de una abuelita materna tierna trata de burlar a Reyes, el pastor interpretado por Gerónimo, con gesto afirmativo le agrada la idea, pero más rápido que una madre socorriendo a un hijo, el Padre le solicita: “ No oigas a la voz de la maldad, la malicia tiene muchas formas y máscaras, te envuelve como una enramada y cuando menos lo pienses ya no puedes ser bueno, ya estas lejos de Dios”.

“Insensato yo soy la verdad y la vida y el que me siga, tendrá riquezas y fortunas incalculables”, arremete Lucifer ahora disfrazado del mismo Abuelo de Reyes, que atónito no da crédito a lo que ve, su mirada es vacilante, camina de una lado a otro tratando de definir su vida, el Cura y su sotana tratan de extender su filosofía y cobijarlo, el supuesto Abuelo de Reyes quiere abrazarlo, pero Reyes no se deja tocar por ninguno de los dos, tranquilo se va a un lugar alejado ignorando a los dos que lo acechan y reflexiona en su interior: “Mi Papa un día me dijo: “Hijo en nuestra alma hay una batalla entre dos lobos, un lobo bueno y un lobo malo… el bueno te da paz con la naturaleza, busca la verdad, es humilde, riega la esperanza y el lobo malo, es la envidia, es avaro, es codicioso, es rencoroso, es mentiroso, alimenta tu ego… después de pensar un poco todo lo que me dijo, le pregunte: Papa y que lobo gana?… mi Papa muy sabio me respondió: “El que alimentas”.

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