Cuando el Beisbol es tu peor rival…

Por Juan Terrazas

out27.com

En noviembre pasado y por cuestiones laborales viajé a un poblado estado de Guanajuato. Durante mi estancia me abordó una persona que le gusta los deportes, entre ellos el beisbol y para suerte de un servidor a veces lee out27.com
Durante esa charla, me contó una historia la cual voy a compartir:

Cuando tenía 11 años jugaba beisbol con la palomilla de mi barrio, yo vivía en Ávalos, de niño era el deporte que más me gustaba. Un día Mauro Contreras (QEPD) me observó y me recomendó que fuera a la aseguradora (IMSS) a la escuela de beisbol que tenían, era el año de 1980.

Días después me fui a la aseguradora que está por el hospital Morelos y me inscribí en la escuela de beisbol. No es por presumir, pero yo era primera base, cuarto bat y capitán de mi equipo, la verdad me estaba yendo muy bien y esto me motivó a seguir asistiendo al IMSS para jugar beisbol pese a lo difícil que era llegar. Por lo lejos que vivía y el poco transporte público que había la única manera en que me transportaba era en bicicleta, tomaba los llanos de Ávalos, obviamente todavía no había muchas casas, ni el estadio de beisbol y mucho menos la central camionera. De ahí tomaba la Pacheco, el canal y de ahí al IMSS, eso era 4 veces a la semana por las tardes.

El tiempo pasó y estaba próxima la fecha para los juegos nacionales del IMSS, Chihuahua llevaría su equipo de beisbol en esos juegos que se celebraron en León, Guanajuato. Cual va siendo mi sorpresa, cuando salió la lista oficial del equipo de beisbol yo no estaba en ella…

…De inmediato fui con el profesor de beisbol y le pregunté del porqué no estaba incluido en el equipo si era de los mejores bats de la escuela y me respondió que tenía que llevar a otro niño ya que el papá les patrocinó el camión y solventó parte de los hospedajes para el equipo de beisbol…

…Después de recibir esa explicación me salí de la aseguradora y empecé a llorar. De repente se me acercó un profesor llamado Adalberto Rojas (QEPD, Ex – Entrenador de futbol de la UACH, de Centauros de Tercera División), me preguntó del porqué estaba llorando y le conté la historia. Al final el profe Rojas me invitó a la escuela de futbol y me iba a probar sin comprometerse a llevarlo al nacional, y tomé la decisión de irme a la escuela de futbol.

Por mi condición física gracias a que me transportaba de la casa al IMSS en bicicleta, no tuve problemas para jugar futbol y el profe Rojas sin dudar me enlistó en la selección que viajamos a León.

Llegamos a León y empecé a participar con el equipo de futbol, al finalizar el primer partido se me acercó el profesor de beisbol que me dejó fuera de la selección, de manera apurada me dijo “Te necesito, tuvimos un problema fuerte de salud, varios niños se intoxicaron con comida y solo somos 8, contigo somos 9 y ya podemos participar sin problemas”…

…Al recibir esta noticia, fui con el profe Rojas para contar lo sucedido y me dijo “Sea la decisión que tomes, te voy a apoyar”…

…Después de pensarla por varios minutos, tomé la decisión de quedarme con el Profe Rojas, ya que él me dio la oportunidad y levantó mi estima cuando me sacaron del equipo de beisbol.
Al final, fuimos campeones nacionales de futbol, mientras que el equipo de beisbol quedó descalificado por no presentar equipo completo a los partidos.

En ocasiones el peor enemigo del beisbol es la idiosincrasia y las ideas de las personas que tienen poder de tomar decisiones. Es triste escuchar historias o situaciones donde por diferencias de ideologías se le ponen trabas a proyectos serios, a equipos, a peloteros, a directivos y/o torneos, en muchos de estos problemas aplica mucho el dicho que menciona Alfonso Lanzagorta “En duelo de necios el que tiene poder gana”.

El beisbol en general está pasando por una etapa de crisis ante las nuevas generaciones que han encontrado en otros medios una manera más fácil, rápida y barata para entretenerse. Ante este panorama, el beisbol deberá mostrar seriedad ante la afición, medios, patrocinadores y empresarios para que pueda seguir como un espectáculo rentable.

La única manera en que los proyectos se puedan lograr es con unión y no en grupitos. En nada ayuda al beisbol presumir años de participación y triunfos si ahora estorbas en nuevos proyectos. En nada ayuda al beisbol si tienes el apoyo del dueño del estadio si no conoces a fondo la administración de un equipo.

A veces cuando el beisbol es tu peor rival lo único que provocas es decepción y mucha gente mejor decide mejor dedicarse a otra actividad.

Sus comentarios los recibo en lectores@out27.com

Out 27!, se acabó el partido y esta columna También!

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