Artista parralense expone sus pinturas en las calles de París

Adrian Gomez Garcia

    Se expondrán pinturas de joven parralense en las calles de París.

    Plasman la esclavitud y el tráfico humano que se presenta en el viejo Continente. Stephanie Michell Sánchez González realizó una travesía para viajar a la capital de Francia en donde dejó su legado y huella en el arte.

    La ingeniera ambiental, Stephanie Michell Sánchez González, oriunda de esta ciudad, dio a conocer su historia para poder llegar a posicionarse en lo más alto del ámbito de arte de la pintura.

    Narró que será en mayo cuando en las calles de París se expongan dos pinturas realizadas por ella, en donde plasmó la esclavitud y el tráfico humano que se presenta en el viejo Continente.

    “Mi sueño siempre fue conocer Europa. Busqué de mil formas poder llegar hasta allá. Saqué becas e hice cursos de las Naciones Unidas para cumplir mi anhelo. Pero no se me concedía viajar”, manifestó.

    Comentó que, al pertenecer a una organización denominada “Juventud con una Misión”, se dio cuenta que la agrupación tendría una exposición en Francia sobre el tráfico humano, titulado “La esclavitud moderna”, en la cual solicitaban artistas.

    “De forma inmediata me puse en contacto con ellos y me dijeron que necesitaban ayuda; decidí ir hasta allá para poder realizar la obra en la ciudad y no enviarla, como lo estaban haciendo algunos otros artistas que formarían parte”, externó.

    Acto seguido, emprendió un viaje rumbo a Madrid, España. Al estar ahí, se pasó a Toledo, en donde realizó una plática a jóvenes en la que les dio a conocer su travesía para llegar al viejo Continente.

    “Luego de un largo viaje, finalmente arribé a Paris, en donde me recibió la organizadora de la exposición, quien es irlandesa, y me puso en el contexto de la temática”, declaró.

    NARRA LA EXCLAVITUD MODERNA

    La joven entrevistada añadió que a las mujeres extranjeras les ofrecen una oportunidad de estudio o laboral, diciéndoles que les pagan el boleto de avión y hospedaje, mientras les ayudan a cuidar a sus hijos o limpiar la casa, viendo con ello una gran oportunidad.

    “Mujeres e incluso hombres van a esos lugares y cuando se bajan del avión no saben qué pasó, les quitan el pasaporte y les dicen, bueno ya estás aquí, a trabajar”, exteriorizó.

    Dijo que las mujeres terminan trabajando 16 horas al día, mientras las tratan como la “chacha” de la casa y ellas se sienten culpables porque ya les pagaron para llegar hasta allá, estando mal alimentadas, en un rincón, enfermas y no se pueden comunicar con su familia.

    “Si son mujeres de África las amenazan con cosas de su cultura. Por ejemplo, ellos creen mucho en el vudú, diciéndoles que van a maldecir a su familia si se van de la casa, manipulándolas de esa forma”.

    A su vez, comentó que otro de los problemas que persiste en Europa es el tráfico humano, en donde llegan al país, las raptan y les dicen que su trabajo es prostituirse, torturándolas durante días hasta bajarles la moral, quebrándolas su espíritu al grado de que están dispuestas a hacer lo que sea.

    “Luego de darme cuenta de la situación, leer sobre el tema y acudir a conferencias me puse a pintar, realizando un cuadro a pastel y otro de acrílico, tomando esas técnicas por el corto lapso que tenía para elaborarlas”, dijo.

    Indicó que el primer cuadro esta titulado “Libérense, no hay culpa” y la segunda obra trata cómo, a pesar que las mujeres están bajo esa situación, no dejan de tener un valor, por lo que no deben  sentirse menos ante nadie.

    “La exposición es una sorpresa para muchos, aun para los que están en París; ésta es mi misión, aunque a lo mejor pueda ser pequeña, pero cuenta mucho, ya que yo volví a mi país y ciudad con otro concepto de todo”, reveló.

    Finalmente puntualizó que es importante ver el sufrir en que se encuentran otros países y el mejor medio para ello es el arte, ya que de esta manera se exterioriza de una forma que se pueda visualizar a través de una imagen.

    “En México el arte es una situación de pasatiempo; lo hacen a menos, pero no debe ser así. Sería un país diferente si se volviera a los tiempos en donde una obra era tomada en cuenta; en época de reyes una pintura cambiaba el posicionamiento de un gobernante. Ahora estamos sumidos en la tecnología y no vemos más allá de eso”, concluyó.

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