La noche de Isidro

La noche de Isidro

La Pera del Olmo

Ricardo Urquidi

El calor es infernal en el Alonso Ronquillo, desde que salimos de Parral, junto con Melchor y Santiago ya sabíamos a lo que íbamos: a sufrir el calor del desierto, el golpe calorífico que a mediados de semana pego a Parral con temperaturas de 38 grados Celsius y sensación térmica superior a los 40, nos pronosticaba una estancia en la Perla del Conchos brava tanto en el terreno de juego como en su ambiente caliente.

Al sentarnos en las butacas para instalar el equipo de transmisión, no hay diferencia, a la sombra, con un techo, con unas laminas a baja altura, prácticamente no hay diferencia entre el sol y la sombra, el equipo de mantenimiento que corta el césped, que riega el terreno de juego está cubierto en todo su cuerpo, solo el rostro parcialmente aparece atrás de unos lentes para el sol, mostrando su humanidad, los Mazorqueros no entrenan bajo los rayos candentes, aprovechan la poca sombra que hay por el lado de primera base, los Mineros ubicados en el dogout de tercera donde el astro rey esta de frente, no aparecen, no realizan practica de fildeo, ni bateo, si lo hacen el desgaste puede perjudicar su rendimiento, mejor esperar que el atardecer llegue.

Así permanecemos hasta que conocemos el line up de los rivales en turno, aparece Isidro Rocha el de Camargo, en la receptoría, Sebastián Quintana el titular en los últimos juegos deja su lugar a “Chilo” por una sencilla razón: si alguien conoce el estadio, a los rivales es Rocha y su experiencia puede marcar la diferencia al visitar a los Mazorqueros.

El partido responde a las expectativas que ha creado, duelo de zurdos: Valberde contra el profesional Jorge Ibarra, hijo de nuestro conocido radicado en Parral: “El Zurdo” Arturo Ibarra, para retroalimentarme, de curioso pongo en mis auriculares a las estaciones locales, me decepciona su  marcada parcialidad, su falta de orientación al público,  la violencia verbal contra los jueces que sancionan el partido, su desconocimiento del roster de los Mineros, y un detalle en todas, se quejan del sonido local tan estridente, cabe señalar que solo escuche a tres estaciones de radio, pero ahí queda el apunte.

En las gradas cada vez que viene Isidro, le chiflan, lo abuchean y cada vez es dominado para algarabía de los fanáticos locales, aplauden, de repente aprovechando que la iluminación del Alonso Ronquillo es de luminarias LED, no de vapor de sodio que requieren de tiempo para volver a prenderse, apagan el alumbrado y empieza un espectáculo de luces digno de un antro, de una discoteca como las llamábamos en mis épocas de mocedades, el Profesor Silva y un servidor nos miramos y cuestionamos el supuesto atractivo visual, claro que el equipo, el lanzador que entra a calentar para enfrentar a los siguientes rivales, no puede hacerlo, está a obscuras con la música a todo volumen, pero ahí no termina todo, las luces intermitentes de todos colores en pleno juego distraen  a los peloteros.

Valberde sobrevive seis entradas gracias a la tutoría de Isidro, que a la ofensiva no logra conectar de hit ante los gestos desaprobatorios de sus paisanos, viene “El Grande” Urías en momento complicado con el marcador 3 a 1 a favor de la Cuarta Zona y no deja crecer a los locales, conserva la victoria parcial de los Pica Piedra, en el cierre de la octava con hombres en primera y segunda con dos outs, viene un “Texas”, un podrido atrás de segunda, como sucede la mayoría de las veces, pelota de tres, pelota de nadie, los Mazorqueros se acercan y colocan la del empate en tercera, las gradas explotan, la afición despierta, el calor ya no es factor para dejar de gritar, para apoyar, la asistencia que llega a un 60, 70 por ciento de la capacidad  del estadio, huele el empate, pero Urías les dice que no y nos vamos a la novena.

El Zurdo Ibarra a pesar de que se mete en dificultades ha llegado a la ultima entrada, su salida de calidad a pesar de estar perdiendo el partido lo sostiene en el montículo, saca dos tercios y Jimmy Portillo manda a su coach de pitcheo para conocer el estado del brazo de su inicialista, ya ha lanzado mas de 120 lanzamientos, el dice que si, que lo dejen para enfrentar a Isidro, no a San Isidro Labrador, patrón de los agricultores y a quien todos imploramos que llueva, viene “Chilo” Rocha al bat quien entre el izquierdo y el central conecta un HR, en las gradas hay silencio, el cátcher minero, llega a home, eufórico avienta el casco protector al suelo, sus compañeros lo reciben, el aprieta el puño en señal de coraje, es su noche en su tierra natal, es la noche de Isidro, ahí perdió Camargo, los tres outs de la baja de la novena, ya eran puro trámite, eran una lección a los Mazorqueros que les enseño la noche del sábado, que a sus hijos hay que aplaudirlos en cualquier situación, a la cuna siempre volvemos y la honramos con nuestro talento.

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