El quinto partido, la fantasía desgastada del Tri

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).-  Además de las dificultades que el entrenador de la Selección Nacional de México, el argentino Gerardo Tata Martino, enfrentó para calificar al Mundial de Qatar 2022, la calidad de los 25 países rivales a los que se ha enfrentado durante su proceso lo ubican como menos efectivo que su antecesor, el colombiano Juan Carlos Osorio.

En los tres años y cinco meses que El Tata ha tenido en sus manos las riendas del equipo tricolor ha dirigido 56 partidos, con marca de 36 triunfos, 12 empates y 8 derrotas. En tanto, Osorio estuvo al frente en 52 encuentros, con 33 victorias, 9 igualadas y 10 descalabros. Con base en estos números la efectividad del argentino es de 71%, apenas por encima del colombiano, que tiene 69%…

Pero el rendimiento tiene sus matices, de acuerdo con información proporcionada a Proceso por el analista de datos Andrés Navarro. Si comparamos la calidad de las selecciones contra las que México se ha enfrentado en los dos últimos procesos mundialistas, los números favorecen por completo a Juan Carlos Osorio, quien dirigió al Tri en 10 partidos contra equipos ubicados entre los primeros 10 del ranking mundial (Chile, Uruguay, Argentina, Portugal, Polonia, Bélgica, Alemania y Brasil). 

El saldo para el colombiano es de 4 triunfos, 2 empates y 4 derrotas. De esas cuatro victorias –que representan 12% de las 33 que logró en cuatro años–, dos fueron en partidos amistosos ante Chile (1-0) y Polonia (0-1); y las otras dos en juegos oficiales frente a Uruguay (3-1), en la Copa América Centenario, y Alemania (1-0), en el Mundial de Rusia 2018. 

Por supuesto, las peores derrotas de la selección de Osorio con equipos del Top 10 son la goliza 0-7 ante Chile, en la Copa América, y el 4-1 contra Alemania, en la Copa Confederaciones 2017. A esas dos habría que sumarle el 2-1 ante Portugal (en la Confederaciones) y el 2-0 ante Brasil (en Rusia 2018). 

Por su cuenta, en los 56 partidos que ha estado en el banquillo nacional Gerardo Martino sólo ha tenido un duelo frente a un equipo rankeado entre los 10 mejores. Enfrentó a Argentina en un amistoso disputado en septiembre de 2019. El resultado fue una goleada 4-0. 

Jiménez. Sequía de goles. Foto: Cuartoscuro / Mario Jasso

Si nos referimos a rivales que se ubican en el ranking 100 o más de la FIFA, el nacido en Rosario, Argentina, se ha medido a nueve selecciones. Al originario de Santa Rosa de Cabal –Colombia– sólo le tocó enfrentar a dos que se cuentan entre lo más bajo del futbol mundial. Bajo el timón del técnico rosarino, México se impuso en siete ocasiones y empató en otras dos con los siguientes equipos: Cuba (7-0), Martinica (2-3), Trinidad y Tobago (2-0 y 0-0), Bermudas (1-5 y 2-1) y Guatemala (dos veces 3-0).

Por su cuenta, al entrenador santarrosano le tocó dirigir en dos ocasiones contra El Salvador, cuando esta selección se encontraba en los lugares 137 y 103 del mundo, y lo venció con marcadores idénticos de 3-1. 

Al enfrentar países que, de acuerdo con el ranking de la FIFA, están entre los lugares 11 y 49 del mundo, Osorio tuvo menos (12) que Martino (23). Pero es al revés, si se trata de rivales de menor calidad que están entre los sitios 50 y 99: el colombiano se midió a 15 y el argentino a 23. 

Si revisamos las selecciones rivales que México ha enfrentado por zona futbolística, Osorio supera a Martino en cuanto a equipos de la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol (UEFA), con 17 y 3, respectivamente, donde se concentra lo más granado del balompié internacional. 

Por el contrario, Martino dirigió al Tri en 39 partidos frente a países de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), mientras que Osorio estuvo en 23 encuentros en esta zona. 

Aunque Martino se midió a más representativos nacionales de la zona de Conmebol (Confederación Sudamericana de Futbol), con nueve frente a siete de Osorio, al argentino ya no le tocó que México jugara en la Copa América, donde la calidad de los rivales es mejor que los de la Concacaf a la cual pertenece México. 

Cruz Azul en 2001. Éxito en la Copa Libertadores. Foto: Pedro Mera

Calidad en picada

Desde que los clubes de la Liga MX y las selecciones nacionales han dejado de tener roce con sus similares sudamericanos, los especialistas y críticos han señalado lo importante que es para los futbolistas nacionales que disputen partidos con equipos de la Conmebol, para elevar su nivel de juego. 

De hecho, el propio Gerardo Martino reconoció que hubiera preferido enfrentar equipos top en los partidos amistosos y no a los rivales con los cuales se topará en la llamada Nations League, el torneo de la zona de la Concacaf que se echó a andar a partir de 2019 y que otorga 12 boletos para la Copa Oro, el máximo torneo en esta zona futbolística.

“La Nations League es un torneo que se creó y lo tenemos que competir de la mejor manera, que nos sea de provecho. Entendemos que son las eliminatorias de la Copa Oro (…), pero no era necesaria y nos impide jugar amistosos de más jerarquía para seguir aprendiendo de los errores, como contra Argentina (la derrota 4-0)”, declaró el entrenador en octubre de 2019. 

A diferencia de Osorio, a Martino ya no le tocó disputar la Copa Confederaciones porque la FIFA extinguió dicho torneo que servía como preparación un año antes de cada justa mundialista. Asimismo, en 2018 nació la UEFA Nations League, una competencia que sustituyó prácticamente las fechas FIFA destinadas a partidos amistosos.

Este torneo, donde participan los 55 países que integran la UEFA, es la respuesta a los reclamos históricos de los clubes europeos que se rehúsan a tener que lidiar con las lesiones de sus jugadores causadas por los partidos que disputan con sus respectivas selecciones nacionales. La queja también incluye las distancias y los traslados lejanos. La idea es que los equipos de cada zona jueguen entre sí las llamadas Fechas FIFA.

De esta manera, con la UEFA convertida en un búnker donde el resto del mundo futbolístico no cabe, para la Federación Mexicana de Futbol (FMF) ahora resulta prácticamente imposible conseguir rivales de calidad para la Selección Nacional. 

“Conseguimos lo que podemos conseguir, y no siempre se pueden elegir los rivales que justamente estamos necesitando. Sí armamos un intento de jugar con rivales similares, pero no es fácil conseguirlos en estos tiempos en amistosos, pasa por la disponibilidad de otras selecciones. Nos hubiera gustado jugar con un europeo en esta ventana de Fecha FIFA y resulta ser que en Europa tienen la Nations League”, lamentó Martino previo al partido el 2 de junio último donde México perdió 3-0 ante Uruguay.

En esa misma conferencia de prensa, y ya sabiendo que el 11 de junio el Tri comenzó la actividad de la Concacaf Nations League 2022, a la par de la UEFA Nations League que arrancó el 1 de junio, Martino volvió a poner el dedo en la llaga en un eterno problema de la Selección mexicana: 

“Hace muchos años que escucho esta misma discusión en México porque normalmente clasifica siempre a las Copas del Mundo, pero a lo largo de los cuatro años mayoritariamente juega con rivales de la zona. Está claro que a México le está faltando más otro tipo de partidos para provocar el crecimiento.

“Esta es una zona de confort para nosotros.  El crecimiento de una selección significa jugar no sólo con otros rivales, sino en aquellos lugares donde salimos de la zona de confort y eso incluye evitar Estados Unidos”, dijo. 

Ante la imposibilidad de enfrentar a países europeos emergió otra vez la propuesta de que los clubes mexicanos deben jugar otra vez en la Copa Libertadores, como ocurrió durante 18 años, entre 1998 y 2016. En ese entonces, se obtuvieron tres subcampeonatos: Cruz Azul en 2001, Chivas en 2010 y Tigres en 2015.

También que la Selección Nacional regrese a la Copa América, donde jugó 23 años, de 1993 a 2016. Los logros más importantes fueron: dos subcampeonatos, uno en 1993 y otro en 2001; y tres veces tercer lugar en 1997, 1999 y 2007. 

Pero este anhelo, además de ser costoso económicamente, implica el recorrido de largas distancias, lo cual desgasta a las jugadores y, por supuesto, lidiar con las excesos de los líderes de la Conmebol y lo reclamos de la Concacaf porque México participa en un área que no le corresponde.

Balón desinflado

Según datos el periodista Óscar Guevara, de TUDN, de 2002 a la fecha el Tri ha disputado 105 partidos amistosos en alguna ciudad de Estados Unidos, con marca de 52 ganados, 28 empatados y 25 perdidos. Esto, gracias al convenio que la FMF tiene con la empresa Soccer United Marketing (SUM). Los resultados de esos encuentros sirven para sumar puntos en el ranking de la FIFA.

Durante la era de Gerardo Martino, la Selección Nacional únicamente ha ganado nueve de los últimos 18 partidos amistosos jugados en Estados Unidos, y apenas uno de los últimos cuatro. Enfrentó a Guatemala (0-0), Nigeria (2-1), Uruguay (0-3) y Ecuador (0-0). Es la peor racha desde 2010, publicó Guevara en sus redes sociales. 

“Ahora es un periodo de aprendizaje y probar cosas que podamos necesitar en la Copa del Mundo. Ni la derrota con Uruguay ni la victoria contra Nigeria nos garantiza que lleguemos de la misma forma en cinco meses.

“Los resultados siempre modifican lo que recibimos desde afuera. En el interior tenemos claro hacia dónde vamos y lo que buscamos; la verdadera competencia es la Copa del Mundo. Lo que hay en medio son sólo amistosos. Estos partidos son para probar y ver lo que vamos a enfrentar en el Mundial”, declaró el Tata tras los cuestionamientos de la prensa.

El reportero Mauricio Ymay, quien durante 12 años ha cubierto a la Selección Nacional, primero para Televisa Deportes y ahora para la cadena estadunidense ESPN, refiere que el nivel del futbol mexicano se ubica entre los lugares 10 y 15 del mundo; por eso no es correcto que cada ciclo mundialista se ponga como objetivo llegar al famoso quinto partido, es decir, estar entre los primeros cuatro lugares cuando el futbol nacional no trabaja para ese resultado. 

“Durante todo el ciclo no nos damos cuenta de la cantidad de cosas que se dejan de hacer en nuestra liga. Nos entra la presión y queremos ver una selección de primer nivel, entre las primeras cuatro del mundo, pero como liga no se trabaja para estar ahí. 

“Algún día se va a lograr, quizás en Qatar, estar en el quinto partido porque es un torneo corto, pero eso puede maquillar lo que se está haciendo mal. Costa Rica ya llegó al quinto partido (en Rusia 2018), pero sigue con su misma liga, misma selección y estuvieron a punto de quedar fuera del Mundial, y ahora van al repechaje. 

“Enfoquémonos en que los directivos tomen mejores decisiones para tener un mejor nivel futbolístico. Para que la selección trascienda en un Mundial hay que arreglar cosas de fondo de nuestro futbol donde ya no hay ascenso ni descenso. Cuando ves que el nivel de la liga por distintos factores ha venido a menos, encuentras la respuesta de por qué vivimos esto con la selección”, explica Ymay. 

Ymay. “Hay que arreglar las cosas del fondo”. Foto: Octavio Gómez

También señala que hay una responsabilidad compartida por los malos resultados entre Martino y los jugadores, el primero porque en el inicio de su proceso entregó cuentas buenas, pero después tuvo una caída; y los segundos porque también han quedado a deber en cuanto a su nivel de juego. 

El caso más dramático es el delantero Raúl Jiménez, quien después de la lesión que sufrió en la cabeza ha batallado para anotar. Tiene tres goles en 11 juegos en los 289 minutos que ha jugado. El delantero del Wolverhampton no está convocado para los dos primeros partidos de la Nations League, ante Surinam y Jamaica. 

“La realidad del futbol mexicano es que tenemos entre ocho y 11 jugadores a un alto nivel competitivo, pero cuando cuatro o cinco de ellos no están como deberían lo reciente el funcionamiento de la selección. Hay que ver las herramientas con las que cuenta el técnico. Cada cuatro años son los mismos cuestionamientos y tratamos de encontrar como responsable al técnico.

“Es clave recuperar a Raúl Jiménez para el Mundial. Que tenga una buena pretemporada con su equipo, que retome la confianza y vuelva al gol en el Wolverhampton. Tiene de aquí a noviembre para volver a su mejor nivel. La mayoría de quienes juegan en Europa no tienen ni siquiera minutos. Héctor Herrera es de los mejores que tenemos (…) Andrés Guardado, Edson Álvarez, Tecatito Corona, pero todos deben llegar en su mejor nivel”, destaca. 

–Martino no usa a Johan Vásquez y se ve que lo necesita –se le comenta a Ymay. 

–Eso no lo entiendo. Por lo que hizo en Italia, con el Genoa, tiene los argumentos para tener minutos, sobre todo porque Héctor Moreno ha venido a menos. Era para que lo use más. 

Cuestionada táctica

Por su parte, Pepe del Bosque, comentarista de la cadena televisiva TNT Sports y de W Radio, explica que, en la parte táctica, el equipo de Gerardo Martino sufre de más en la defensa, algo que no ocurría en los tiempos de Juan Carlos Osorio, pero también porque el futbol con el paso del tiempo se ha vuelto más físico y se nota un rezago en los mexicanos.

“La principal diferencia la encuentro en cómo se trabaja la presión. El equipo de Martino ha sufrido por lo mal que ha presionado en distintos momentos, sobre todo cuando el equipo mexicano no tiene la pelota y su habitual 4-3-3 se transforma en 4-4-2 y el interior derecho, casi siempre Charly Rodríguez, defiende a la altura del delantero (normalmente Raúl Jiménez) y el medio campo queda únicamente con dos centrocampistas. 

“Más allá de que esos centrocampistas en muchos momentos queden mano a mano y sufran por no tener un físico privilegiado para abarcar varios metros, la distancia entre la pareja de centrales y mediocampistas es otro problema, ya que si no achican la cancha y juegan en bloque, se crean grietas entre líneas que el rival puede explotar”, dice Del Bosque.

El periodista y analista de futbol internacional con nueve años de experiencia considera que en la eliminatoria rumbo a Rusia 2018 el equipo de Osorio presionaba mejor que el de Martino, además de que tenía más recursos con balón. Desde su punto de vista, era lógico que Osorio fuera un puente táctico para Martino, ya que son dos estrategas con una visión similar del juego.

Chicharito. Relegado. Foto: Octavio Gómez

“Hay jugadores que físicamente no están como antes. Caso concreto de Héctor Herrera, el mediocampista con mejor rango de pase, y Andrés Guardado, el interior con mayor dinámica y recorrido. Ellos apuntan a ser titulares cuatro años después (de Rusia 2018) con un físico menos privilegiado. El único centrocampista ‘nuevo’ indiscutible es Edson Álvarez, cuyas virtudes se alejan de las de un constructor de juego, es un ‘compensador’ que brilla cazando segundas jugadas, robando balones y protegiendo la transición defensiva”, añade.

–¿Es justo pedir la cabeza de Gerardo Martino a cinco meses del Mundial, para que México no se quede en la fase de grupos de Qatar 2022? –se le pregunta a Ymay.

–No, ya no estamos a tiempo para un cambio. Le queda una sola fecha FIFA a Martino, o al que quieran poner. Son dos partidos con rivales por confirmar, serían dos selecciones sudamericanas, es lo que sabemos. En esos dos partidos tratar de corregir y empezar de cero me parece una locura. Ya existe un proyecto, termínalo. ¿Ah, que te estampaste en el camino? Habrá responsables que paguen las consecuencias, pero tratar de dar el volantazo ahorita puede ser más peligroso.

–¿La solución para que México trascienda en los mundiales es que los clubes y la selección jueguen otra vez en la Conmebol?

–Se debe volver a esas competencias, pero no es la parte más importante, porque preguntaría: cuando se competía en esos torneos, ¿se trascendió en un Mundial? No, son los mismos resultados, la misma fase (octavos de final). Le ayuda al futbolista a tener ese roce internacional, pero tampoco es la clave para trascender o que la liga esté en otro nivel.

–¿Hace falta El Chicharito en el equipo de Martino?

–Siempre he escuchado a los entrenadores decir que lo más importante en el futbol es mantener sano el grupo. Y si el grupo está sano sin Javier Hernández, pues que lo mantengan así. Es por todos sabido que, por sus actitudes, terminó por llenar la bolsita de piedras hasta que se reventó, y no es que tenga un problema directo con los jugadores, sino con todo el entorno de la Selección mexicana. 

“Hay que tomar en cuenta que 38 jugadores se han echado tres años y medio y se han aventado críticas, cuestionamientos, eliminatoria, Nations League, Copa Oro; buenos, malos y regulares resultados, ya hicieron todo un proceso.”   

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: