“Lástima que no tengas hambre, cabrón”

Por Héctor Bencomo

Si queremos entender por qué Héctor Espino batalló tanto para arreglar sus contratos con los Sultanes de los años 60 y nunca llegó a las Ligas Mayores, hay que leer esta anécdota que cuenta Pepe Maiz, presidente del club regiomontano.


“El (Anuar Canavati, dueño de los Sultanes en los años 60) me quiso firmar a mí después del mundial de Ligas Pequeñas de 1959. Yo tenía 15 años. Me citó en el Casino Monterrey y ya llevaba un contrato. Yo le dije que no porque iba a seguir estudiando y se molestó”, recordó Maiz García.


“Lástima que no tengas hambre, cabrón”, espetó Canavati y se salió enojadísimo del lugar.“(Canavati) Quería firmar a la gente por hambre. Esas palabras que me dijo se me quedaron grabadas siempre en la memoria. Por eso, cuando yo he sido directivo trato de ponerme de los dos lados, del pelotero y del directivo. Tengo que ser justo”, dijo el pequeño campeón de 1957.


“Anuar pensaba en hacer dinero, la vida no es hacer sólo dinero. Ese fue un por qué Héctor Espino no se quedó en grandes ligas”, aseguró Maiz.


Durante el programa BATEO LIBRE, de RG La Deportiva este viernes 5 de junio de 2020, estuvo presente Daniel Espino, para cerrar la semana en homenaje a su padre, que este 6 de junio cumpliría 81 años de edad.
Daniel apoyó las palabras de Pepe Maiz sobre Canavati.
“Una vez le dijo indio pendejo”, recalcó el vástago de Espino, “Era muy desgraciado. Era malo. Quería remodelar el estadio con ese dinero. Sungo Carrera defendía a mi papá porque Canavati era muy ofensivo. Mi papá no soportaba eso. Lo humilló muchas veces. Le hablaba muy feo”.


Daniel dijo que cuando murió Anuar, Espino nunca volvió a tener problemas para firmar un contrato, tampoco con Hermosillo en la LMP.


Sobre los contratos, Pepe Maiz recordó algo simpático de cuando el era directivo y Espino estaba en sus últimos años como pelotero, en los 80.
“Espino nunca discutía el contrato y a los tres días llegaba doña Carmen (su esposa) a reclamar porque no estaba de acuerdo”, dijo Maiz García y todos soltamos una carcajada en la cabina de radio.


El directivo de los Sultanes piensa que Espino pudo haber hecho una gran carrera en las Ligas Mayores porque en invierno le demostró a todos los extranjeros que venían que era mejor que ellos.
Recordó que en la temporada de 1964 estaba destrozando la liga y dejó de jugar más de un mes porque lo mandaron a Jacksonville, sucursal triple A de los Cardenales de San Luis.
“Ese año hubiera conectado 60 jonrones”, aseguró Maiz García.
Recordó que Chito García, manager de los Tigres, le dio la base por bolas intencional con casa llena en un partido celebrado en Monterrey.
Cuando le preguntaron por qué, dijo: “Prefiero ir perdiendo por una, no por cuatro”.


En esos años, la gente acudía al estadio para ver jugar a Espino, no para ver a los Sultanes, que después de 1962 se desinflaron y no volvieron a obtener un título en la era del Supermán de Chihuahua.

P.D. Anuar Canavati es de origen parralense.

Anuar Canavati
Nació  el 13 de Agosto de 1911 Falleció  el 11 de Mayo de 1965 Lugar de origen:  Parral, Chih., México Electo en 1973 Categoría: Directivo 
En los 17 años que estuvo conectado con el béisbol profesional mexicano, se caracterizó por ser un directivo realista que sostuvo y puso en práctica la tesis de que ese deporte debía incluirse en el renglón de los negocios y, por lo tanto, que era esencial hacer grandes erogaciones económicas a fin de ofrecer un buen espectáculo en beneficio de los aficionados.

Sus actividades no se circunscribieron a desempeñar la presidencia del equipo Monterrey de 1949 a mayo de 1965, sino que batalló arduamente buscando nuevos horizontes para la Liga Mexicana. Así fue como, sorteando innumerables obstáculos, consiguió que el circuito ingresara al béisbol Organizado Profesional de Estados Unidos en 1955, quedando abierta la puerta para que los peloteros nacionales, sin cortapisa alguna, pudieran actuar en las mejores ligas del vecino país. Este movimiento ha resultado provechoso para jugadores y equipos.

Consciente de que para un efectivo desarrollo del pelotero mexicano era indispensable la creación de circuitos de menor categoría, en 1960 reorganizó la Liga Central que había desaparecido dos años antes. De los Tuneros de San Luis Potosí de ese circuito, fue de donde Canavati firmó para el Monterrey al gran bateador Héctor Espino en 1962.

Durante su gestión como presidente del Monterrey, el equipo fue campeón en 1949 y 1962. En 1965 sufrió un accidente practicando el polo (su deporte favorito después del béisbol) en King Ranch, Texas, que posteriormente le causó la muerte.

Fuente: Salón de la Fama del béisbol Mexicano

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