La 4T batea a Probeis

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- La pandemia de covid-19 tiene paralizado el Programa para la Promoción y Desarrollo del Beisbol en México (Probeis), que hasta esta fecha no ha gastado ni uno de los 290 millones de pesos asignados para 2020, por lo que por segundo año consecutivo tendrá un subejercicio de recursos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador tampoco autorizó la creación de un fideicomiso para que por ese medio se ejerza el dinero público y no a través de la Oficialía Mayor de la SEP.

“Este año no hemos ejercido nada. Por la SEP se ha complicado sacar el dinero; ahora, con el coronavirus, se complica más. No se han hecho las licitaciones. Yo quería adelantar en lo administrativo para que una vez que volvamos a trabajar ejerzamos el dinero. No han querido hacerlas (las bases de la licitación) y eso me causa muchos problemas, porque cuando termine el confinamiento voy a tener tres meses para operar.

“Ni modo que me gaste 290 millones de pesos en ese tiempo. Después me dirán que la única manera es mediante la adjudicación directa. Yo no quiero hacer adjudicaciones directas, pero ya es lo único que se podrá”, lamenta Édgar González Sabín, director de Probeis.

Las dificultades para operar el programa comenzaron desde que la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Gabriela Guevara, se rehusó a recibir los recursos de Probeis en 2019.

Para este año, cuando sí estuvo dispuesta, el presidente no quiso que el dinero llegara a esta dependencia que la SEP señaló porque detectó actos de corrupción que sólo en el primer semestre de 2019 dejaron un daño patrimonial de 50.8 millones de pesos.

Durante meses, González Sabín intentó persuadir a López Obrador de la necesidad de crear un fideicomiso público para agilizar la operación de Probeis. Incluso la Consejería Jurídica de la Presidencia diseñó el documento –del cual Proceso tiene copia– que también contemplaba a las comisiones de marcha y de boxeo, deportes que operan con programas fuera de la Conade.

No obstante, López Obrador no lo autorizó. Durante su campaña promovió la erradicación de los fideicomisos públicos por considerarlos opacos y nidos de corrupción. Con el decreto presidencial para extinguir aquellos que no tienen estructura orgánica y, luego, con la iniciativa de reforma que Morena promovió en la Cámara de Diputados para eliminar otros 44, a González Sabín le quedó claro que Probeis no operará con ese esquema.

“Él (López Obrador) no sabe que con un fideicomiso es la manera más fácil de operar, pero puso en la balanza los fideicomisos y si iba a quitarlos todos, ni modo que creara uno para Probeis. Estoy a la espera de que me indique lo que tengo que hacer. La pandemia ha sido la prioridad, fue lo que me dijeron cuando pedí una reunión.

“Me dijo que cuando sea el tiempo correcto me hablará para decirme cómo voy a operar. No queda más que esperar. Entiendo al presidente, porque ha habido muchos malos manejos con los fideicomisos, pero nosotros nos quedamos sin una manera concreta de operar. Tenemos que pedir favores a la SEP, a Héctor Garza”, dice González resignado.

Los apuros de Probeis

Para construir cuatro escuelas de beisbol durante 2019, Probeis firmó convenios con Campeche, Jalisco, Quintana Roo y Guanajuato. Lo hizo también con Hermosillo, donde el gobierno federal compró en 511.7 millones de pesos el estadio Héctor Espino (con recursos del fideicomiso público Fondo Nacional de Infraestructura de Banobras). Las remodelaciones en este inmueble comenzaron este año, pero se interrumpieron por la cuarentena.

González Sabín no sólo se ha topado con que los procesos de licitación tardan hasta cuatro meses antes de que las bases estén disponibles en el portal CompraNet, sino que una vez que la SEP manda el dinero a los estados, Probeis no cuenta con personal para revisar y dar seguimiento a las obras.

“Cuando el presupuesto llega al estado es de ellos y hacen con él lo que quieren. Tienes que estar pendiente y es difícil dar seguimiento. La única manera de hacerlo es con la SEP, con convenios y licitaciones. Así se limita todo. Lo que se quiere hacer es una cosa, lo que se puede es otra. Lo entiendo. Quieren que la gente no se aproveche del presupuesto, pero al mismo tiempo no se pueden alcanzar las metas.”

Otros estados como Yucatán y Tabasco recibieron recursos federales (11 millones de pesos cada uno), pero devolvieron el dinero a la Tesorería de la Federación porque llegó ya casi al final del año pasado, cuando ya era imposible llevar a cabo las obras.

En Probeis trabajan alrededor de 100 personas, de las cuales sólo seis están contratadas en la SEP, una de ellas es González Sabín, quien como servidor público desde enero de 2020 devenga un salario neto de 88 mil 550 pesos. El resto de los empleados cobra por acto y por honorarios. En marzo, cuando comenzó el confinamiento por la pandemia, ni siquiera habrían recibido el pago correspondiente al primer trimestre del año.

Planes inmediatos

A 18 meses de que Probeis arrancó, González Sabín presume las cuatro escuelas mencionadas, cuya primera fase de construcción ya concluyó. Les faltan detalles como la pintura, acabados y el equipamiento deportivo.

El funcionario espera echarlas a andar este mismo año. Las obras que habían estado paradas por la pandemia se retomaron apenas la semana pasada. Confía en que en breve los niños y jóvenes ya podrán entrenar por las tardes después de hacer su tarea escolar en las instalaciones, requisito indispensable para practicar beisbol en el programa Probeis.

Así, también espera que los proyectos de las escuelas de nivel T1, equipadas con dormitorios, cuyas obras están programadas para la Ciudad de México y Monterrey, arranquen este mismo año. En el segundo caso ya está en pláticas con el gobernador de Nuevo León para que aporte 60 millones de pesos. Probeis pondrá otros 35 millones. Esta será la academia más grande del país con capacidad para 200 jugadores.

“Vamos a ver qué se puede rescatar de eso. El plan es también comenzar la construcción de otra escuela chiquita en Mexicali, terminar la de Hermosillo y echar a andar las otras cuatro que te dije (en cada una se invirtieron entre 11 y 15 millones de pesos).

“Me reuní con el alcalde de Azcapotzalco (Vidal Llerenas) y ahí hay un lugar en un deportivo (el Renovación) que tiene un espacio gigante para una escuela. Está listo y dispuesto para ayudarnos con el terreno. Hay otra opción en la Gustavo A. Madero. Estamos esperando que Claudia Sheinbaum nos diga en cuál de las dos”, refiere.

Además, tiene previsto construir otras escuelas en Playa del Carmen, Puerto Vallarta y en La Paz o Los Cabos, es decir en complejos turísticos donde se puedan realizar torneos y eventos como showcase, para que los scouts vengan a ver a los prospectos.

Para no gastar en construir escuelas en Oaxaca y en Mazatlán, donde los dueños de los Diablos Rojos del México y de los Leones de Yucatán, Alfredo Harp Helú y los hermanos Arellano Hernández, respectivamente, tienen sus academias, González Sabín les pidió que le permitan llevar a los jugadores de Probeis a entrenar ahí a cambio de un pago mensual.

“Ya tuve pláticas con ellos y estamos viendo. Nosotros pagamos por los muchachos que tengamos, ellos ejecutan el proyecto, bajamos costos para ellos y nosotros no gastamos en construir. Eso también está planeado para este año. Lo mejor sería que digan que sí quieren y que me apoyan”, dice.

Para llevar a cabo la Liga de Prospectos en Guadalajara en 2019, Probeis pidió a los 16 clubes de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) que le prestaran a sus mejores peloteros. A partir de ahí considera que ya tendió un puente con ellos para trabajar de manera conjunta.

Hasta ahora, en su programa de detección de talentos Probeis ha scouteado a 6 mil 600 niños. Con la información recopilada está creando una base de datos en la que se pueden consultar las fortalezas y debilidades de los niños y jóvenes mexicanos.

Los resultados arrojan que aunque, por ejemplo, en el poder de brazos el nivel es alto, en otras habilidades, como la velocidad de carrera, están por debajo del promedio. Asimismo, la preparación física es deficiente. Eso, dice, podría explicar por qué México exporta tantos pícheres y no jugadores de posición a Grandes Ligas (MLB).

La idea es almacenar los datos de los prospectos en una aplicación en la que se actualizarán los avances en su rendimiento. Esa información estará disponible para que los scouts les den seguimiento. González Sabín añade que creará una liga colegial en el país para que los jugadores puedan obtener becas en universidades de México y de Estados Unidos.

Sólo pláticas

A González Sabín se le comenta que la detección de talentos para venderlos como prospectos a los clubes de las Grandes Ligas es una competencia directa con los equipos de la LMB, lo cual podría generar conflictos.

El director de Probeis aclara que en la liga no lo ven así, que ambas partes son conscientes de que cuesta mucho desarrollar jugadores y que el dinero que se obtiene por la venta no justifica la inversión.

“El tema es desarrollar juntos. Estoy en pláticas con la MLB y con la LMB para que cada niño que juegue beisbol en México de ahora en adelante también curse la preparatoria y que se las paguen los equipos”, añade.

Por ser hijo de David González, dueño de la Academia González, de Tijuana, donde desarrollan jugadores para venderlos a la MLB, y hermano del ligamayorista Adrián González, Édgar es señalado por tener un conflicto de interés. En dicha escuela su papá hace lo mismo que el director de Probeis.

–Usted dice que ya no hay fricciones con la LMB, pero supongo que no es ajeno a los comentarios de que Probeis le quitará prospectos a los equipos de la LMB. Eso ha generado molestias –se le comenta.

–No quiero pelear con ellos, quiero que a ellos les vaya de lo mejor, porque así habrá más niños jugando beisbol. Ya les presenté un proyecto de cómo ayudarlos a generar dinero. No es que Probeis les dará dinero, pero sí que el gobierno los apoye para que lo generen.

“Les dije (a los dueños de los equipos) que si hay 300 prospectos, ellos se queden con los 150 mejores y los otros son míos, entonces ellos entrenan unos y yo otros. Yo quiero que los jugadores tengan oportunidades. Lo que me importa es que a los que firmen los entrenen bien y les den escuela.

–¿Qué diría sobre los comentarios que indican que usted aprovecha Probeis para firmar prospectos que en realidad mandará a la Academia González para que su papá los venda a la MLB?

–Lo he escuchado. No me preocupa porque no está pasando eso. Yo en la academia ni me meto. Como les he dicho: la academia es puro perder dinero. Que me demuestren a cuántos y a quiénes scouteé con Probeis y me los llevé a la Academia González.

–También se le señala que pretende hacer negocio con la firma de peloteros para Grandes Ligas mediante el cobro de una comisión por brindar el servicio de representación de jugadores. ¿Va a ganar dinero con eso?

–Para nada. Probeis sí, yo no. Que ese dinero sea público para seguir funcionando, aunque cambie el gobierno. No pienso que esté mal que Probeis agarre un 30% del bono de firma, como hacen los equipos de la LMB. El jugador necesita eso porque no sabe ni cuánto vale y para que no lo engañen.

Otros proyectos que por la pandemia de covid-19 quedaron pendientes son las asesorías de preparación física y alimentación que Probeis ofrecerá a los jugadores que ya están firmados con equipos de la MLB para que se desarrollen más rápido en las Ligas Menores.

Tampoco pudieron enviar a capacitarse con equipos de la MLB a los 36 entrenadores mexicanos que fueron seleccionados en las 12 clínicas que se llevaron a cabo.

“El nivel de los entrenadores está muy abajo. No tienen conocimientos técnicos de cómo funciona el cuerpo, cómo se debe entrenar. No hay escuelas donde se les enseñe a los coaches, hacen lo que pueden con lo que se tiene. No tienen suficiente equipamiento deportivo y no hay dinero para que esos se dediquen profesionalmente a eso. Eso es muy importante: México está muy atrasado en este aspecto”, sentencio.

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