Crónicas de coronavirus 44

Crónicas de coronavirus 44

Ricardo Urquidi

“Buenos Días… necesito hacer unos arreglos en mi empresa, me puede dar una cotización”, solicita un empresario a un prestador de servicios, “Como no, mañana se la mando”, contesta luego de conocer todos los pormenores de las necesidades del cliente, al otro día es presentada con profesionalismo y esmero, “Me parece bien, sus precios son de los mejores que he investigado, ¿cuándo puede empezar?”, “De Inmediato”, después de acordar el anticipo, el empresario se ofrece a acudir al domicilio para la entrega y por consecuencia el inicio de los trabajos.

Al llegar con la confianza mutua de una nueva relación comercial, el empresario comenta: “Que tiempos tan difíciles estamos viviendo: pandemia, depresión económica, pero hay que invertir en los negocios, no podemos quedarnos atrás, renovar o morir”, analiza el empresario al desprenderse de parte de los frutos de sus trabajo para el bien de su negocio, “Es una inversión tal vez innecesaria pero que le va a dar un plus en su atención al cliente”, señala el prestador de servicios para amortiguar las dudas de la inversión, “Esperemos que pronto termine esta pesadilla con el pésimo Presidente que tenemos”, puntualiza el empresario, “Yo creo que debemos esperarnos a que pase un poco más de tiempo, es muy pronto para realizar un juicio… no le parece?”, tratando equivocadamente de atenuar el comentario, sin ser militante o seguidor de las acciones del Gobierno Federal, el prestador de servicios le contesta, la reacción de su cliente es inmediata, como si le hubieran prendido una mecha, en forma agresiva responde de inmediato: “Para nada, a este Señor lo deben de quitar de inmediato, le esta haciendo un daño enorme al país”, dentro de su mirada hay un rencor que le da peso a sus palabras.

Los dos se quedan en silencio, hasta que el empresario sin decir palabras retira del escritorio el anticipo y se despide con una frase corta: “Creo que veré otras opciones”.

¿Como realizar una crítica?, como ejercer una opinión?, ¿cómo expresarse en torno a la problemática nacional que nos ocupa?, sin polarizar una sociedad que en sus extremos y radiografía social es clasista y a través de los siglos ha venido anidando un rencor social entre sus estratos sociales, económicos y políticos, por la enorme desigualdad y reparto de la riqueza.

Como analizar a través de las letras?, las voces?, las estadísticas?, los datos?, la información que nos bombardea?, sin provocar el enojo, sin que se incentive la creatividad negativa, sarcástica, la sátira a través de memes, que equivocadamente las asumimos como una catarsis, sin encender la reacción visceral de las partes involucradas, el país esta dividido y cualquier expresión nos aleja, nos confronta en un tobogán que no tiene fin y nos lleva a la insensatez, a rebajar nuestro nivel debate, en vez de profundizar la problemática, las racionalizamos con actitudes infantiles, nos mofamos de la persona que esgrime argumentos desde su perspectiva, somos dogmáticos y no aceptamos la pluralidad de pensamiento, el país esta en blanco y negro, en toda esta situación no hay puntos medios, o estás conmigo o estas en mi contra, esta radicalizado en gran parte por toda la clase política que sigue sin comprender que este sistema político esta agotado y el país esta harto del rumbo que ha tomado nuestra nación en las últimas cinco décadas.

Mientras no exista una autocritica nacional en todas las esferas sociales del país, seguirá este enrarecimiento del clima social, no podremos evolucionar como sociedad y seremos carne de cañón para esas fuerzas obscuras que han hecho del país un paraíso para la corrupción, la impunidad, el autoritarismo, la manipulación y a través de los siglos de historia independiente de nuestro querido México han saqueado las riquezas del país, sin que esa explotación se refleje en beneficio, en calidad de vida para todos los mexicanos.

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: