Martín García “Es As Rojo”

Todos los equipos, tienen un hombre emblemático, los Rojos de Jiménez no podían ser la excepción.

El representativo de la VIII zona en el Campeonato Estatal de Béisbol, cuenta en su historia con un pelotero insignia, se trata del gran “As Rojo”, Martín García quien entre las décadas de los 80’s y 90’s siempre defendió con gallardía los colores de la “Marabunta Roja”.

Martín Guadalupe García Herrera, nació el 9 de diciembre de 1962 en Parras de la Fuente Coahuila, justo donde el lanzador derecho inició su camino en el rey de los deportes.“Empecé a jugar béisbol en ligas infantiles a las 11 años, pero fue como a los 15 cuando me dieron oportunidad de lanzar”, apuntó Martín García para abrir la chamba a través del teléfono celular desde su propio domicilio.

Los Rojos de Jiménez arribaron como zona a la AEB en el año de 1987, paradójicamente cuando García Herrera poco ha poco se iba abriendo camino en el arte de lanzar.Juan Palafox, Isidro Lozoya y Luis Carrillo, entre otros son algunos de los muchos peloteros de la Comarga Lagunera, que lucieron en la pelota del Estado.

A su paisano Martín García, le llegó esa oportunidad en la campaña 83-84 de la Liga Instruccional Otoñal que se jugaba en tierras coahuilenses.“Victor Sosa jugaba conmigo en la Liga Instruccional y también iba para Jiménez, entonces me invitó, lo cual me lleno de gusto porque sabía el gran nivel de pelota que se jugaba en Chihuahua y del trato que recibían los peloteros, pero también estaba consiente que el reto no iba ser fácil”, subrayó el parrense.

Se dio el contacto con los directivos de la “Vieja Huejoquilla”, de manera especifica con Manuel Monarrez, Fortino Acosta, Juancho Montaño y Polo Ibarra, los agricultores integrantes del siempre bien recordado grupo “De los 4”.“El primer juego donde me vieron los agricultores fue en Ceballos dentro del torneo regional de la zona; recuerdo que le dije, que me vieran lanzar y si les gustaba mi trabajo, entonces platicamos para jugar en el estatal, porque nunca me he burlado de nadie y menos de los directivos del béisbol”, cito Martín García.

En ese partido, García demostró su calidad de su principio a fin: “Tire siete entradas, ganamos 10-1”.El derecho fue palomeado por los hombres fuertes de la VIII zona y todo quedó listo para su debut en 1984 en el Campeonato Estatal.Cuenta García que su primera salida en la justa estatal se dio en el “Infierno Rojo” el estadio 21 de Marzo y salió con una victoria de 7-1 frente a los Algodoneros de Delicias.

Desde ese momento, el nombre de Martín García empece a escucharse a lo grande con los Rojos de Jiménez, único uniforme que porto hasta la campaña del año 2003 que marcó su retiro. “El As Rojo”, tuvo un sinnúmero de tardes de gloria con la franela rojiblanca, pero lo que hizo en la semifinal de 1990 ante los Mineros de Parral, fue épico, no solo porque llevó a los Rojos a la primera serie final en su historia, si no por la forma que se dio.“El Clásico del Sur”, definiría a uno de los dos finalistas de ese 1990; la serie en formato al mejor de cinco partidos, inició en Jimenez donde hubo división de honores, ahí el brazo del previlegiado control ganó el primer partido.

La siguiente semana todo se iba decidir en el “Valente Chacón Baca”, los Mineros tomaron ventaja al vencer al estelar serpentino de la VIII zona.Parecía que los “Rojos, Rojos” se quedarían en el camino, pero apareció la figura de Martín García que con dos grandes relevos, guió a Jiménez a la gran final al consumar la hazaña y eliminar al acérrimo rival.En menos de 48 horas, “El As Rojo” había lanzando en tres partidos, una epopeya que solo los héroes de carne y hueso pueden escribir.“Cuando perdimos el sábado en Parral tire siete entradas y un tercio, le dije al doctor Armenta (Arnoldo) manager del equipo, que estaba listo para relevar el domingo, quería llegar a la gran final, entonces iba dar todo en el campo”, subrayó Martín García.

La oportunidad se dio en el cuarto juego, Armenta jalo por García en la sexta entrada, Jiménez ganó y forzó un quinto y definitivo partido.Mientras el sur del Estado era una auténtica caldera del diablo, en la otra llave los Faraones de NCG estaban listos para la final, porque habían barrido en tres partidos a los Dorados de Chihuahua que así le decían adiós a su tricampeonato de los años 1987, 88 y 89.Llegó el quinto duelo en Parral y los Rojos se alzaron con la victoria, otra vez con un vibrante relevo de Martín García.“Tenía que estar listo para un relevo, había mucho dolor, sobre todo en las piernas, me trajeron en la sexta entrada y en una ocasión que el doctor Armenta ya me iba sacar, “La Chota” (Jesús Robles catcher de Rojos) le dijo que me dejara que si íbamos a perder que fuera conmigo, pero gracias a Dios ganamos y nos fuimos a la final”, mencionó el rojo de corazón.

“Nos ganó un As Rojo”, declaró para El Sol de Parral, Genaro Gutiérrez entonces presidente del comité regional de la IV zona, cuando le preguntaron sobre la eliminación minera y fue justo donde nació el apodo de gloria para Martin García.“Que me recuerden así significa mucho, por todo que lo que sigue representando para mi el béisbol de Jiménez, fue algo que nunca voy a olvidar”, fueron palabras del hombre del momento de aquel 1990.Rojos de Jiménez y Faraones de NCG, iban por su primer banderín del Campeonato Estatal, los del sur súper motivados, pero al mismo tiempo con la incertidumbre que su “caballo” no se recuperara al ciento por ciento, debido al exceso de trabajar de apenas seis días atrás.

“Desde el lunes que llegue aquí me fue al cerro a correr y a nadar, el martes hice lo mismo y el miércoles empecé a tirar un poco, había dolor porque fueron más de 300 lanzamientos en dos días, pero la motivación de ir a la final quitaba todo”, señaló el hombre de 57 años.Martín García se recuperó por completo, en el primer juego celebrado en Jiménez se impuso en el duelo a Juan “Cañon” López y Jiménez ganó 2-1.“Era una fiesta la que se vivió en Jiménez, sobre todo porque ganamos ese juego ante un gran equipo como era Faraones”, citó el magistral lanzador.La serie titular se fue a NCG 1-1, donde en el tercer juego, Martín García lo volvió hacer y otra vez se impuso a Juan López, “El juego término 5-2 y de nuevo estábamos arriba”.Sería el último juego que Rojos ganaría en esa serie final, porque Faraones se llevó tres siguiente partidos para proclamarse campeón.

En el sexto de la batalla, Martín García no pudo más y esta vez fue derrotado por el estelar guanajuatense.“Esa derrota nos dolió, porque se nos fue la oportunidad de ser campeones, pero en lo personal y lo mismo todos mis compañeros, quedamos satisfechos por el esfuerzo realizado”, dejó en claro García.Es aquellos años, Martín García trabajaba de lunes a viernes en Parras Coahuila, por lo mismo en alguna ocasión no hizo el viaje a tierras jimenenses, pero en otras más, para evitar ello y debido a su calidad, los agricultores lo llegaron a volar de su hogar a donde jugarían los Rojos.

Se le preguntó, tal situación y Garcia confesó: “Hubo algunas veces que por el trabajo no podía salir de mi casa a tiempo y mandaban la avioneta, una vez que nos fuimos hasta Casas Grandes, recuerdo que uno una turbulencia y la avioneta se hacía para todos lagos, de regreso mejor viajamos por tierra”.¿Se imaginaban volar a un pelotero?, reflejo de lo que valía Martín García para los Rojos de Jiménez, sobre todo porque “El As Rojo” se entregaba en el centro del diamante y estaban seguras mínimo siete salidas de calidad.“Mi meta era ir siempre por nueve entradas, cuando no se podía estaba listo para relevar al día siguiente, en esos años el béisbol representaba el principal sustento en mi familia, con lo que ahí recibe económicamente tuvo la oportunidad de construir mi casa”, apuntó quien por alrededor de ocho años fue el pítcher abridor de la serie en la “Furia Roja”.

En el estatal del año 2015, Martín García regresó a los Rojos de Jiménez como coach de pítcheo, pero por diferentes conceptos de la manera de trabajar se bajó del barco.👍 Su trayectoria✅ Debut 1984📛✅ Retiro2003📛✅ EquiposRojos de Jiménez ✅ Nacionales Jugados1990 BCS ✅ El dato En la semifinal del año 1990 ante los Mineros de Parral, lanzo en cuatro de los cinco juegos, los tres últimos trabajo en dos días consecutivos.

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