La era del bat de aluminio en el Estatal

PACO GOMEZ …COMENTA:

El bat de aluminio consiguió su carta de naturalización en el béisbol chihuahuense allá por los setenta y junto con otro invento, el bateador designado, se dedico alegremente a cambiar la fisonomía de la pelota estatal.Los duelos de pitcheo se volvieron sumamente escasos.

Los brazos de acero de los llamados caballos de la lomilla comenzaron a flaquear, teniendo que venir al rescate los lanzadores relevistas ,que de pronto vieron aumentar su carga de trabajo y sus bonos subir como la espuma.

Los juegos se convirtieron, la mayor parte, en largas sesiones de batazos ,las pizarras lucían mas abultadas, los jonrones de mas de 400 pies y los porcentajes de bateo por encima de las 500 milésimas se volvieron algo rutinario a lo largo y ancho del Estado,ya que las alineaciones de los equipos se llenaron de pronto de bateadores de largo alcance.Para jóvenes como veteranos serpentineros ,el cerrito de los sustos perdió de repente su encanto, ya que eso de enfrentarse a nueve enemigos,uno de ellos bateando en lugar del lanzador contrario y armados con un sofisticado tubo de aluminio parecía cualquier cosa, menos un día de campo.

Habría que recordar que en el campeonato estatal de 1992,cuando se puso en practica la famosa regla de los mayores y menores de 26 años, los Indios conectaron la friolera de 80 JONRONES ,solamente en lo que se refiere al rol regular.

Entre Eduardo Cital, Jorge Solís, Pablo González y Javier Pérez -que fue el campeón jonronero con 17 – acumularon en ese año 54 palos de vuelta entera.En seis juegos-las famosas visitas reciprocas- los teporacas le atizaron 23 cuadrangulares al pitcheo de los Venados de Madera 18 al de Faraones de Nuevo Casas Grandes y 16 al de Rojos de Jimenez.

La tribu conectó ocho jonrones en un juego, siete en dos diferentes ocasiones y en otros partidos bateó seis, convirtiéndose así en uno de los principales protagonistas de aquella fiesta de estacazos…pero no vaya usted a creer que el cuerpo de lanzadores de Cd.Juarez salió ileso de los bombardeos ,ya que al final de cuentas recibió alrededor de 30 batazos de cuatro esquinas.

Y así, mientras los bateadores acumulaban milésimas en su porcentajes y los jonrones y las carreras producidas se daban como hongos después de la lluvia, los pitchers abridores luchaban, ahora si que a brazo partido ,para llegar mas allá de la quinta entrada ,tratando de mantener su porcentaje de carreras limpias admitidas en los límites de un decoroso cinco a seis por cada nueve entradas lanzadas ,aunque la mayoría de ellos no lo conseguían .

Pero, para beneplácito de muchos-incluyendo a su servidor- en el año de 1999,el bat de aluminio vio llegar el final de su reinado.Los temibles nocauts y super nocauts dejaron de ser el pan nuestro de cada día y regresó al terreno de juego el clásico sonido de los bats tronados por las rectas demasiado adentro o las curvas demasiado flojas .Empezaron a verse los casi olvidados duelos de pitcheo que alcanzaban mas allá de la sexta y séptima entrada…varios lanzadores que a iban de salida, agarraron su segundo aire con el bat de madera.

UNA DECISION SABIA del entonces dirigente Lic.Alfonso Alvarado mandar al bat de aluminio a la banca…en el 99 regresó el bat de madera para quedarse en el mejor béisbol de aficionados de la República Mexicana.

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